Dispositivos Médicos: Un cuento de dos paísess

marzo 10, 2015 - Por Lisa Harrington
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Ésta fue la peor época para la asistencia médica de Estados Unidos / México. ¿Podrá la logística mejorarla?

Para la industria de los dispositivos médicos, la normalidad terminó en 2013. Una convergencia de factores creó una tormenta perfecta de interrupción para el sector, en particular en dos de sus mercados principales: Estados Unidos y México. Primero, la aplicación gradual del plan de salud del Presidente Obama, que ampliará la cobertura del seguro médico a un estimado de 32 millones de estadounidenses que no tienen ningún tipo de seguro de salud. Segundo, México aprobó una iniciativa importante para proporcionar cobertura de asistencia médica básica a toda la población del país para 2020, con lo cual se incurrirá en un incremento de 10.2 por ciento del gasto promedio anual previsto entre 2013 y 2017. Tercero, un nuevo impuesto específico de 2.3 por ciento sobre los dispositivos médicos entró en vigor en enero de 2013 en Estados Unidos.

Cuarto, la intensa presión sobre los precios por parte de los pagadores –compañías de seguros, corporaciones y el gobierno– está reduciendo los márgenes. Quinto, es un cambio en los requisitos de rendimiento impulsado por los pagadores –desde la venta de dispositivos y el tratamiento de episodios hasta la obtención de resultados positivos en los pacientes. Por último, hay una transición hacia un canal de distribución geográficamente más disperso. Los fabricantes de dispositivos médicos están luchando para adaptarse a esta avalancha de cambios rápidos, en particular a la presión de la reducción de costos.

En el pasado, el sector disfrutó de márgenes de beneficios sólidos, algunos de hasta un 40 por ciento para los dispositivos de alta calidad. Esos días se han ido. Sin lugar a dudas, la industria tiene éxito en el cumplimiento de algunos retos difíciles de servicio –la entrega de productos que sanan, mantienen o salvan vidas de una manera que cumpla con las demandas de servicio exigentes.

Al mismo tiempo, sin embargo, la cadena de abastecimiento de dispositivos médicos es costosa. Los fabricantes cargan la cadena de abastecimiento con inventario de seguridad, en todas partes, para evitar desabastecimientos. La visibilidad y el control eficaces del inventario son limitados o inexistentes. Los pedidos de emergencia impulsan el diseño de todo el sistema, incluso de la cadena de abastecimiento de dispositivos no urgentes. Los requisitos de rastreo y seguimiento continúan creciendo, y un difícil flujo inverso del producto complica aún más el panorama.

El resultado: Mientras que la cadena de abastecimiento de dispositivos médicos ofrece un servicio extraordinario, lo hace con una estructura de alto costo que será insostenible en el futuro, teniendo en cuenta las nuevas realidades de los mercados estadounidense y mexicano. Los fabricantes de dispositivos médicos reconocen que el cambio es imprescindible, y están buscando soluciones en todos los aspectos de su negocio. La cadena de abastecimiento ha llegado a ocupar el primer lugar en la agenda como el principal instrumento con que hacer frente a estas presiones convergentes.

El fin de la normalidad

La industria de dispositivos médicos es grande y global. El sector de dispositivos médicos de Estados Unidos, que está valorado en más de 60,000 millones de dólares, es el más grande del mundo y representa casi el 20 por ciento de la industria mundial de 350 mil millones de dólares, por producción, según la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos. Por otra parte, siete de los 10 principales fabricantes de equipos originales (OEM) de dispositivos médicos del mundo, por ingresos, tienen su sede en Estados Unidos. Si bien mucho más pequeño, se proyecta que el mercado mexicano de dispositivos médicos, valorado en 2,800 mil millones de dólares en 2008, crezca a una tasa compuesta anual de 5.7 por ciento hasta un estimado de 5.4 mil millones en 2020.

Intensificación de la presión sobre los costos

La presión para reducir los costos en toda la cadena de abastecimiento de dispositivos médicos nunca ha sido mayor. “Los retos fiscales de nuestra nación y el volumen de nuestra industria están en curso de colisión”, escribe Paul Keckley, director ejecutivo del Centro Deloitte para Soluciones de Salud, en un informe reciente sobre el mercado estadounidense. Se prevé que el gasto nacional de salud crezca a una tasa promedio de 5.7 por ciento anual entre 2014 y 2021, lo que sería un 0.9 por ciento más rápido que el incremento anual esperado en el producto interno bruto durante ese mismo periodo, según la Oficina de Presupuesto del Congreso de Estados Unidos.

La preocupación por este aumento del gasto de salud está llevando a los hospitales y otros proveedores médicos a centrarse en la reducción de costos. Los fabricantes de dispositivos médicos se ven atrapados en el fuego cruzado, según el Centro Deloitte para Soluciones de Salud. Los hospitales y otros proveedores médicos están exigiendo mejores precios y los planes de salud quieren descuentos mayores. Debido a la intensificación de las presiones sobre los precios por parte de las aseguradoras y los gobiernos, el modelo de ventas tradicional de dispositivos médicos está empezando a cambiar.

La preferencia de los médicos normalmente promueve las decisiones de compra de los hospitales, en particular para dispositivos de alto valor, tales como implantes de cadera o de rodilla. “Si bien éste sigue siendo el caso, los hospitales están haciendo lo que pueden para reducir el número de proveedores y controlar mejor sus carteras de SKU para obtener un valor más bajo o menos productos de dispositivos médicos que dependen de la preferencia”, comenta Wayne Wooddell, vicepresidente de desarrollo de negocios, ciencias de la vida y la salud en Exel Inc., un proveedor de logística tercero con sede en Estados Unidos en Columbus, Ohio.

Al mismo tiempo, las compañías de seguros y los reguladores están cambiando hacia la gestión de la salud basada en el rendimiento, centrándose en los resultados de los pacientes en lugar de los procedimientos. Esto pone presión sobre los fabricantes de dispositivos médicos para competir ya sea en costos o por la diferenciación de sus productos con base en los resultados superiores de los pacientes.

El auge del envejecimiento

Las poblaciones rurales de Estados Unidos y México están envejeciendo rápidamente. El crecimiento en el número y la proporción de adultos mayores no tiene precedentes en la historia de Estados Unidos. Dos factores –los periodos de vida más largos y el envejecimiento de los baby boomers– se combinarán para duplicar la población de los estadounidenses de 65 años o más durante los próximos 25 años a alrededor de 72 millones. En 2030, los adultos mayores representarán cerca del 20 por ciento de la población estadounidense, por encima del 14 por ciento actual, de acuerdo con los Centros de Control de Enfermedades. En México, se estima que 12 por ciento de la población tendrá 65 años o más en el año 2030.

Al mismo tiempo, se ha producido un cambio importante en las principales causas de muerte para todos los grupos de edad, de enfermedades infecciosas y enfermedades agudas a enfermedades crónicas y enfermedades degenerativas, que incluyen diabetes, cáncer y enfermedades del corazón. El tratamiento para condiciones como éstas consume más recursos sanitarios durante un periodo más largo, con lo cual los presupuestos sanitarios públicos se disparan con una aceleración rápida.

Nuevas regulaciones de rastreo y seguimiento

Las nuevas normas de seguridad introducidas en Estados Unidos y en otras partes requieren que los fabricantes de dispositivos implementen sistemas de seguimiento de los productos y de recopilación de datos sólidos en la cadena de abastecimiento, a un costo considerable. En concreto, en 2013, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) publicó una norma definitiva que establece un sistema de identificación de dispositivos único diseñado para identificar los dispositivos mediante la distribución y el uso. La norma final, que entró en vigor en 2013, requiere que las etiquetadoras de dispositivos incluyan un identificador de dispositivos único (UDI) en la mayoría de las etiquetas de dispositivos y paquetes legibles por los escáneres automáticos.

Las etiquetadoras de dispositivos deben enviar cierta información de cada dispositivo a la Base de Datos Global de Identificación de Dispositivos Únicos (GUDID) de la FDA. El público podrá buscar y descargar información de esta base de datos. La FDA emitió las reglas en un esfuerzo por mejorar la seguridad de los pacientes y modernizar la vigilancia del desempeño de los dispositivos posterior a la comercialización. Los fabricantes tienen hasta siete años (2020) para cumplir con todos los requisitos para todos los dispositivos que básicamente requieren un UDI. La Unión Europea se encuentra en proceso de revisión de sus normas de seguridad de dispositivos médicos en términos similares, una vez más para mejorar la seguridad del paciente. Es probable que otros países son propensos sigan su ejemplo.

Desafíos de la cadena de abastecimiento

Más allá de estas fuerzas del mercado, la cadena de abastecimiento tradicional de dispositivos médicos supone importantes retos propios. Si bien estas cuestiones varían de alguna manera en naturaleza y grado entre Estados Unidos y México, en esencia se reducen a cuatro preocupaciones principales: Inventario en todas partes. Tanto para Estados Unidos como para México la administración del inventario es un reto crítico. “Hay inventario en todas partes, en el centro de distribución regional, en el sitio de inventario para emergencias, en el almacén del proveedor de servicios de logística, en la cajuela del automóvil de los representantes de ventas, en consignación en el hospital y en el punto de esterilización”, señala Scott Cubbler, presidente del sector Cuidado de la Salud de Exel/DHL Supply Chain América.

Con respecto a los sitios de inventario para emergencias, “No es raro que una compañía de dispositivos médicos opere una red de pequeños puntos de distribución repartidos entre sus mercados, en cualquier parte de las 40 a 100 localidades ya disponibles”, explica Phil Siewert, director senior de Desarrollo de Negocios, de Exel/DHL Supply Chain. “Estas instalaciones son pequeñas, miden alrededor de 2,000 pies cuadrados, y se utilizan para surtir el producto a los clientes finales en la entrega en el tramo final.” Este sistema de inventario en todas partes no sólo es caro, sino que la complejidad de tratar de realizar un seguimiento de producto a lo largo de la cadena es enorme. Es fácil perder visibilidad del producto en el canal. Lo desconocido en la sala de operaciones.

Otro factor que añade complejidad y costo a la cadena de abastecimiento de dispositivos, a los implantes en específico, es la necesidad de protegerse contra lo desconocido en la sala de operaciones (OR). En la planificación del procedimiento de un implante, el cirujano solicita un volumen de piezas enorme. Para el reemplazo de una rodilla izquierda, el médico puede pedir un equipo de cirugía con los tamaños de rodilla del dos al 10, y sólo usar el tamaño cuatro. Cada prótesis viene esencialmente en un empaque de almacenamiento del producto del tamaño de un armario para entrar a una cirugía. El equipo en desuso, que sigue siendo propiedad del fabricante de dispositivos (inventario de consignación), está fuera de circulación y no está disponible para su venta. “Los dispositivos como los marcapasos se pueden enviar a cirugía tres o cuatro tamaños, lo cual no representa un gran problema desde una perspectiva del costo de inventario”, explica el director de la cadena de abastecimiento de un fabricante de dispositivos.

“La ortopedia, sin embargo, requiere el envío de un kit de herramientas del tamaño de un camión para la cirugía. El médico utiliza sólo una fracción de ese inventario, y el resto regresa para ser esterilizado, inspeccionado, re-equipado, rempaquetado, re-inventariado y almacenado, hasta que se mueve al campo de nuevo para iniciar otra vez todo el ciclo”. Esto significa que las tasas de rotación para el inventario de consignación muy costoso son sumamente bajas.

El alto costo del servicio

En Estados Unidos, la intensa competencia entre los fabricantes de dispositivos médicos ha llevado a muchos a recurrir a la entrega como una palanca competitiva. Los fabricantes tratan de superarse entre sí en el servicio, por lo que complican aún más la cadena de abastecimiento al garantizar a los hospitales que los pedidos que se hagan antes de las 7:00 p.m. pueden entregarse a la mañana siguiente.

Como resultado, los hospitales suelen esperar hasta el último minuto para hacer sus pedidos, lo que obliga a los fabricantes a usar un sistema de entrega costoso con recargos de modo que puedan cumplir con las entregas al día siguiente. Esto significa que los fabricantes deben tener centros de distribución (CD) situados cerca de los centros de servicio aéreo urgente para llevar el producto a los hospitales al día siguiente. También cargan el sistema con inventario para cumplir con el alto nivel de sus promesas en los pedidos. “Para las operaciones de la cadena de abastecimiento, este perfil de pedidos de última hora impulsa la enorme variación en el flujo de trabajo a través del canal de distribución”, señala Siewert.

“También significa que la cadena de abastecimiento debe operar en ‘modo de emergencia’, con un gran aumento en la carga de trabajo que ocurre al final del día. Y los envíos deben moverse mediante un servicio caro de entrega al día siguiente”. El impacto de la demanda ampliada. En México, la ampliación de la cobertura de la asistencia sanitaria significa que los fabricantes de dispositivos médicos se enfrentan al impacto del rápido crecimiento de la distribución geográfica, ya que los servicios de asistencia sanitaria van más allá de las principales zonas metropolitanas. Ahora deben enviar productos a más zonas remotas alejadas de los centros de distribución, que por lo general se ubican en las grandes ciudades, añadiendo costos a la cadena de abastecimiento.

Soluciones para el futuro

Los principales fabricantes de dispositivos médicos están recurriendo a soluciones innovadoras de la cadena de abastecimiento para hacer frente a estos retos y trabajar en estrecha colaboración con los proveedores de servicios de logística terceros y con los clientes para ejecutar estas nuevas ideas. Entre las nuevas estrategias de la cadena de abastecimiento se pueden mencionar: El aprovechamiento de la capacidad compartida. Tanto en Estados Unidos como en México los fabricantes de dispositivos médicos normalmente tienen una superposición de clientes, es decir, varias empresas envían a un mismo grupo de clientes, lo que crea una duplicación considerable de activos, recursos y costos de la cadena de abastecimiento, todo orientado hacia proporcionar servicio al mismo grupo de clientes.

Tendría sentido, por lo tanto, que los fabricantes reduzcan esta redundancia utilizando un solo proveedor de servicios de logística para crear una solución compartida de la cadena de abastecimiento para múltiples clientes. Esta solución administraría el flujo de bienes y servicios de los dispositivos médicos hacia y desde el hospital. La idea sería agrupar a los fabricantes en un solo almacén cerca del hospital al que dan servicio, y consolidar las entregas y los servicios en el hospital. “Hacer seis entregas diferentes a un hospital, e ir a seis salas distintas con cuatro conductores altamente capacitados no tiene sentido”, explica Wooddell. En vez de ello, el 3PL podría crear un centro metropolitano, consolidar las entregas, eliminar la superposición de las mismas y ofrecer un servicio completo con sólo dos conductores.

“Este modelo de capacidades compartidas permitiría a los fabricantes competir con base en su producto, y no en la entrega en el tramo final”, añade Cubbler. “En Estados Unidos, nos enfrentamos al desafío de una cadena de abastecimiento complicada para los dispositivos médicos”, asegura Wooddell. “El reto de México es simplemente llevar el producto al punto de uso. Pero dado que México aún no tiene la demanda, su sector de dispositivos médicos está en condiciones de aprender de Estados Unidos, construir la cadena de abastecimiento adecuada y establecer las conductas apropiadas para ayudar a evitar la costosa infraestructura requerida para satisfacer las expectativas del cliente en Estados Unidos.”

Entrega directa al mercado

Para tal fin, algunos fabricantes que operan en México están considerando el uso de un 3PL calificado que les proporcione entrega directa al mercado. En este escenario, un solo 3PL sustituiría a los numerosos pequeños distribuidores que actualmente sirven de intermediarios en la relación fabricante-cliente. Algunos fabricantes también están trabajando con 3PL para montar las instalaciones de inventario para emergencias en las principales zonas metropolitanas con el fin de dar servicio a los hospitales y a centros quirúrgicos independientes. Bajo este acuerdo, “colocamos el inventario a consignación en el sitio de inventario para emergencias en vez de distribuirlo en muchos hospitales”, señala Daniel Pardo, Director General del sector Cuidado de la Salud de DHL Supply Chain México. “De esta manera, podemos entregar el producto rápidamente y reducir al mismo tiempo la cantidad de inventario en la cadena de abastecimiento.” Colaboración hacia un modelo Lean.

Una práctica que complementaría esta cadena de abastecimiento de servicios compartidos es una mayor colaboración entre todos los socios comerciales, es decir los fabricantes, sus clientes y los 3PL, en la cadena de abastecimiento de dispositivos. “Estamos trabajando con nuestros clientes para mejorar la planificación de horarios”, informa el director de la cadena de abastecimiento de un fabricante de dispositivos. “Entre más tiempo tengamos para reaccionar ante una situación, podremos planificar mejor.” “Desde una perspectiva reconstructiva, si conocemos el calendario de cirugías por adelantado, podremos planificar y secuenciar nuestros implantes al hospital justo a tiempo”, añade el director. “Cada juego de rodillas cuesta 55,000 dólares, por lo que al planificar mejor, tendremos menos inventario inactivo en el campo y reduciremos más nuestros costos.”

La simplificación de la entrada a manufactura. La mayor visibilidad de la demanda prevista permite a las compañías de dispositivos agrupar el inventario en etapas posteriores del canal, en una menor cantidad de ubicaciones más centralizadas. “El reto es optimizar los inventarios en el campo, maximizar la velocidad y, al mismo tiempo, no perdernos las cirugías”, señala el director de la cadena de abastecimiento.

Información exigente

Una planificación y previsión más avanzadas también incluirían detalles adicionales sobre los requisitos exactos de los pedidos. Esto es particularmente importante para los implantes porque reduciría el volumen de producto que se está intercambiando con el hospital en los equipos de cirugía de quirófano. “Si tuviéramos información más exacta y precisa sobre lo que se necesita para un procedimiento, podríamos ofrecer un equipo del tamaño de una caja de herramientas para un procedimiento de columna en vez de un equipo del tamaño de un camión de herramientas”, comenta el director de logística de un fabricante de dispositivos importante en Estados Unidos.

Los plazos de entrega mayores y una mejor información de pronóstico permitirían a los fabricantes y sus proveedores de servicios de logística gestionar el flujo de producto de una manera más controlada en toda la red de distribución. “Reduciría la dependencia en los sistemas de entrega urgente de alto costo”, asegura Wooddell. “También reduciría la necesidad de inventario de seguridad en cientos de puntos de almacenamiento, sin dejar de ofrecer altos niveles de disponibilidad y servicio al cliente.”

El camino a seguir no es fácil para el sector de los dispositivos médicos, ya que rediseña su modelo de negocio y la cadena de abastecimiento de apoyo. “Por fortuna, las instituciones de salud, en particular, y la industria en su conjunto, están empezando a darse cuenta de que el nivel de ahorros necesarios en los costos no vendrá sólo de presionar a los proveedores para obtener concesiones en los precios”, observa un fabricante.

“Un sistema de hospitales multimillonario, nos dijo ‘podríamos obtener precios muy bajos, pero sabemos que para llegar a nuestros objetivos de costos, eso no es suficiente. Tenemos que asumir un enfoque más sistémico y estratégico para reducir los costos’.”

Cambiar el statu quo

“La innovación de la cadena de abastecimiento ofrece una gran oportunidad para cambiar el statu quo y sacar costos del sistema”, sugiere Siewert. “Si la industria puede mejorar la calidad y el flujo de información, reducir la incertidumbre y desarrollar soluciones como las cadenas de abastecimiento compartidas, puede crear una ruta más eficiente al mercado.

Esto ayudará a la industria a afrontar los retos de control y reducción de costos, mientras cumple su promesa de servicio”. “No es algo que podamos lograr solos”, señala un fabricante de dispositivos. “Tenemos que traer a todos nuestros socios de la cadena de abastecimiento a la mesa, y trabajar todos juntos para simplificar la forma en que hacemos llegar producto al cliente.”

Una radiografía del sector de dispositivos médicos de Estados Unidos

Las cifras clave dentro de la industria de dispositivos médicos de Estados Unidos:

Con una estimación de 127 mil millones de dólares en 2013, el mercado de dispositivos médicos de Estados Unidos es el más grande del mundo, con un 40 por ciento del mercado global.
El gasto per cápita en dispositivos médicos, de 399 dólares, es el más alto del mundo.
Siete de los 10 principales fabricantes de dispositivos médicos del mundo son empresas estadounidenses. Estos incluyen Baxter, Boston Scientific, Covidien, General Electric, Johnson & Johnson, Medtronic y Zimmer.
Las importaciones representan una parte cada vez más importante del mercado, y ahora representan alrededor del 30 por ciento del total. Este crecimiento se debe en parte a que los fabricantes estadounidenses están mudando parte de su producción a mercados laborales de menor costo como México. En 2011, los consumibles obtuvieron la tasa de crecimiento más rápida de 12.1 por ciento (5.3 mil millones de dólares), mientras que el escaneo diagnóstico aumentó un 7.4 por ciento (8.9 mil millones de dólares).
Fuentes: El Mercado de Dispositivos Médicos: Estados Unidos, Oportunidades y retos, 2013. La Industria de los Dispositivos Médicos y el Diagnóstico, La Industria Estadounidense de Dispositivos Médicos en 2012: Retos Dentro y Fuera del País. Espicom

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