Perspectivas de la logística 2018

diciembre 13, 2017 - Por Adriana Holohlavsky
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“PIENSA GRANDE, EMPIEZA CON POCO Y ACTÚA RÁPIDO”

Este leitmotiv que inspira y motiva al equipo del SiT-LOG Lab, bien puede contagiarnos para dinamizar al sector logístico este 2018; los tiempos no demandan menos.

Dr. Miguel Gastón Cedillo Campos

Hace algunos años, el Tecnológico de Massachusetts hizo un análisis de escenarios futuros para el comercio internacional, dibujando 4 posibles para estos tiempos. Uno de ellos vislumbraba una globalización sin fronteras, el camino natural que parecía seguir el mundo hasta el 9/11, suceso que anuló dicha posibilidad, ante el surgimiento de un sinnúmero de barreras pro seguridad.

El segundo escenario prevenía el que los países no se pusieran de acuerdo para conciliar sus flujos comerciales, provocando escasez de recursos; ante este escenario, se contemplaba la intervención de organizaciones mundiales como la OCDE o la ONU, para tomar decisiones y determinar acciones a favor de un solo orden mundial.

El tercer escenario tenía que ver con la regionalización económica, donde los tratados de libre comercio como el TLCAN o el de la Unión Europea pudiesen orquestar un consenso regional entre países amigos.

Y el cuarto prospectaba aquél donde las ciudades y redes urbanas regirían el desarrollo económico, determinado en gran medida por el comercio electrónico, conformando a su vez regiones de distribución estratégica para entregas de última milla. Pero si bien la lógica parecía indicar que sólo uno de los cuatro escenarios debiera suscitarse, hoy vemos que los tres últimos se viven a la vez, mientras el primero opera en sentido opuesto, reforzando fronteras con muros y endureciendo regulaciones. ¿Qué implica esto para la logística actual? Sin duda, retos y desafíos importantes, que obligará a las nuevas generaciones de profesionistas logísticos, a formarse con una visión diferente.

Hasta hoy, nos hemos enfocado en temas relativos a los flujos internacionales, donde el TLCAN ha sido el eje de rotación alrededor del cual han girado prácticamente todos los esfuerzos; pero, ante los inminentes cambios, más nos valdría reconsiderar las directrices. Para hablar al respecto, nuestro entrevistado especial es el Dr. Miguel Gastón Cedillo Campos, Presidente Fundador de la Asociación Mexicana de Logística y Cadena de Suministro –México Logístico–, académico investigador del Instituto Mexicano del Transporte, y responsable técnico del Laboratorio Nacional especializado en Sistemas de Transporte y Logística –SiT-LOG Lab.

¿Qué directrices pautarán las tendencias actuales?

  • INTELIGENCIA COLECTIVA
  • LOGÍSTICA URBANA
  • TRANSVERSALIDAD PROFESIONAL
  • NUEVOS MODELOS EDUCATIVOS

INTELIGENCIA COLECTIVA

El sismo recientemente sufrido en CDMX nos proporcionó un claro ejemplo de lo que es la Inteligencia Colectiva: una colaboración espontánea de la sociedad, movida por la intuición, la experiencia inconsciente y un conocimiento empírico, que a su vez permite evolucionar hacia un orden complejo y de mayor armonía, haciendo de la innovación, la integración, la competencia y la colaboración sus principales recursos, mientras la tecnología es, hoy en día, su herramienta principal.

Quien por primera vez habló de este concepto, en el contexto científico, fue el entomólogo William Morton Wheeler, que en 1911 señaló –tras sus observaciones sobre colonias de hormigas- que “individuos aparentemente independientes pueden cooperar tan cercanamente como para volverse indistinguibles de un solo organismo”. Él decía que las hormigas actuaban como las células de un solo animal con una mente colectiva; y a esta gran “criatura colectiva” la llamó “superorganismo”.

En 1912, Émile Durkheim, complementando la aportación de Wheeler, argumentó que la sociedad constituye una inteligencia mayor, porque trasciende al individuo en espacio y tiempo. A finales del siglo XX, la sociología y las ciencias de la computación fueron los campos de acción, donde científicos diversos volvieron a estudiar el tema –algunos llamándola Inteligencia Simbiótica-, como una herramienta para contrarrestar el “pensamiento de grupo” y “sesgos cognitivos individuales”, que a lo largo de los tiempos han tenido por objetivo el control de masas.

La incuestionable sobrepoblación de las urbes, aunada a la también incuestionable incapacidad de los gobiernos para consensuar con las ciudadanías y gobernar con justicia y equidad a las masas, ha promovido el surgimiento de la organización colectiva, para dar solución a problemas donde los gobiernos han sido rebasados, tal como sucedió en el sismo de la Ciudad de México, del pasado 19 de septiembre, donde surgieron grupos como Verificado S19, que teniendo por objetivo el combate a la desinformación que el caos del momento provocó, dio ejemplo no sólo de extraordinaria capacidad organizativa, sino además de una vocación de servicio sorprendente, basada en una creatividad también plausible.

Y qué decir de la red de ciudadanos en bicicleta, que de una manera natural y orgánica conformaron auténticas cadenas de suministro logístico, eslabonándose entre sí para conseguir herramientas y otros recursos para el salvamento de personas. Las tecnologías de la información y las plataformas de redes sociales han venido impulsando el concepto exponencialmente, donde los usuarios no sólo comparten contenidos diversos, sino también información estratégica. Y si bien no siempre el resultado de esta interacción es positiva, al margen de la pérdida de objetividad en materia de opinión pública y un contagio muchas veces nocivo para las masas, el conocimiento colectivo circulante no ha dejado de captar la atención de investigadores diversos para su estudio, amén del interés de ciertos grupos de poder.

En la Logística, la Inteligencia Colectiva ha cobrado una importancia substancial, no sólo por el potencial que tiene, sino porque, siendo imposible detenerla, más vale aprovecharla en beneficio de todos. “El colectivo Verificado S19, está conformado por jóvenes que dominan las herramientas existentes en la web; su mentalidad cibernética les permitió establecer todo un sistema para colectar información sobre dónde fueron los daños, dónde se requería ayuda y quién la estaba ofreciendo, para facilitar los enlaces. Ellos llegaron a este concepto de logística ciudadana desde la necesidad, actuaron rápidamente y ejecutaron operaciones desde la intuición.

Esto no sólo nos dio muestra del potencial que tienen las nuevas generaciones con la tecnología, sino también de cómo les motiva encontrar un proyecto retador que los haga poner en práctica sus competencias. A los maestros y líderes sociales nos toca lanzarles esos retos, para que se descubran a sí mismos y motiven a seguir desarrollando su potencial”, señala el Dr. Gastón Cedillo, quien expone a continuación la interacción de la Inteligencia Colectiva tanto en el terreno de la logística urbana, como en el de la nueva formación en Logística.

LOGÍSTICA URBANA

“Hoy en día, el mundo se está urbanizando”, señala Cedillo Campos. “Esto quiere decir que las ciudades están articulando de manera preponderante los flujos de la carga en tránsito; sin embargo, la logística urbana se ha descuidado, porque cuando se habla de movilidad al interior de las ciudades, normalmente se piensa en movimiento de personas, pero no de carga, cuando la infraestructura urbana se comparte entre vehículos, bicicletas, motocicletas, camiones de pasajeros, además de camiones de carga.

Hoy en día, el comercio electrónico se está topando con el desafío de la entrega en ciudades, dada la carga de tránsito vehicular urbano que existe en ellas”. Mientras las grandes metrópolis como CDMX, Monterrey y Guadalajara siguen representando entes magnéticos que atraen todo tipo de movimientos, con vialidades sumamente congestionadas, los sistemas urbanos regionales empiezan a demandar atención también, como el caso del Bajío, donde la cercanía de las ciudades (Querétaro, San Luis Potosí, Celaya, Silao, León, Salamanca, etc.) conforma una red de vías interconectadas, que moviliza flujos complejos, sumados a los propios de la industria establecida.

Y si además sumamos a ello el hecho de que las ciudades no fueron planeadas para este tipo de flujos, el resultado es congestionamiento seguro. “Sin duda, se requiere que los nuevos profesionistas de la logística muestren capacidad, para desarrollar proyectos que resuelvan los desafíos, pues finalmente, cualquier producto tiene que llegar a las ciudades, donde muchos de los costos de la cadena de suministro se disparan por demoras en la llamada última milla.

Y es aquí donde los colectivos urbanos representan una solución para muchos problemas”, comenta el Dr. Cedillo. Una muestra concreta de esta integración de profesionistas e inteligencia colectiva es el “Querétaro Urban Logistics Living Lab”, un laboratorio viviente, que bajo el paraguas del programa de Laboratorios Nacionales que coordina el CONACYT, el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) ha desarrollado, para aportar conocimiento colectivo a las soluciones que en materia de logística urbana se requieren.

Bajo este programa, diferentes sedes académicas y de investigación desarrollan laboratorios orientados hacia vocaciones específicas, en cuyos terrenos han desarrollado experticia; por ejemplo, el ITSON –Instituto Tecnológico de Sonora- dirige el laboratorio de agroindustria; la Universidad Autónoma de Nuevo León está enfocada en optimización del comercio binacional; y la Autónoma de Yucatán, en la logística de servicios.

Una vez completados los estudios, cada sede transfiere su proyecto a otra región, compartiendo su conocimiento y experiencia. “Nos sentimos muy orgullosos de este proyecto, porque es una muestra concreta de la inteligencia colectiva urbana”, comenta Cedillo Campos. “Para llevarlo a cabo, hicimos un acercamiento con la autoridad municipal, para que facilitara la implementación de este laboratorio viviente en la zona centro de la ciudad de Querétaro, donde se están revisando las operaciones de carga y descarga, con el apoyo de empresarios involucrados en ellas.

La idea es entregar una propuesta de mejora para la articulación de estas operaciones. Este proyecto lo tenemos registrado ante CONACYT a diez años, pero haremos entregas cada tres meses para los involucrados, pues obviamente se irá avanzando en las soluciones por fases.

Si estas funcionan, se quedarían como modelos para ser utilizados en otras ciudades, una vez elaborados los manuales”. “Cuando hablamos de inteligencia colectiva no sólo hablamos de la parte organizacional, sino también como plataforma informática, a través de la cual se conectan los diferentes actores, para compartir datos, prácticas, comentarios y experiencias. Una plataforma de inteligencia colectiva son los chats de Whats App, por ejemplo; la única diferencia con la plataforma del Laboratorio Nacional es que nosotros sí requerimos almacenar, clasificar y proteger la información de alguna manera, para también disponer de ella con base en discrecionalidad, palabras claves, etc.”, agrega el investigador del IMT.

TRANSVERSALIDAD PROFESIONAL

“Otro gran reto es la transversalidad de la práctica logística; necesitamos arquitectos, ingenieros, economistas y hasta sociólogos”, puntualiza Gastón Cedillo Campos. “De pronto la Logística puede caer en la tentación de sentirse un área autónoma, cuando en realidad podemos y debemos interactuar con otras disciplinas, pues si bien los logísticos conocen ciertas herramientas, no las conocen todas.

La idea es que en esta mezcla se encuentren mejores soluciones, pues de no hacerlo así, podríamos caer en la subjetividad de soluciones viables sólo desde el punto de vista logístico, pero no social, por ejemplo”.

El laboratorio SiT-LOG Lab (Sistemas de Transporte y Logística) ha buscado involucrar no sólo a investigadores, sino también a empresarios y gente de gobierno, entendiendo la necesidad de esta transversalidad profesional. “En Querétaro, próximamente llevaremos a cabo el Clúster para la Innovación, buscando formar esa masa crítica entre la triple hélice, la cual se ha de replicar en cada una de las sedes del laboratorio nacional. La idea es que cada sub sede sea el nodo que articule a empresarios, investigadores y funcionarios, para tener retroalimentación sobre problemáticas y soluciones”, agrega Cedillo Campos.

“Desde el año 2008, los académicos de la logística observamos que había muchos esfuerzos dispersos entre diferentes agrupaciones profesionales del sector, pero sin que la Academia estuviera representada; de tal manera que para 2012, fundamos la Asociación Mexicana de Logística y Cadena de Suministro, considerando que la Academia es quien puede dar estabilidad a los proyectos empresariales y gubernamentales. Entre los objetivos a perseguir se plantearon: generar una certificación de profesionales del área y hacer un congreso académico internacional sobre logística, que convocara a los académicos e investigadores de México y otros países.

Además, se planteó el desarrollo de capítulos estudiantiles, pensando en transmitir a las nuevas generaciones el concepto de la Logística Transversal”, explica Gastón Cedillo Campos. “En 2013 se hizo por primera vez, en el IMT, el CILOG –Congreso Internacional de Logística y Cadena de Suministro-, y a partir de entonces se hace cada año en alguna institución académica del país. Este itinerante evento trata de aglutinar a los académicos involucrados en el tema logístico, acercándonos a las diferentes entidades de México.

Al hacer esto, propusimos a CONACYT la creación del Laboratorio Nacional de Logística, iniciativa que después logró contagiar a otras instituciones académicas, creándose entonces la red de laboratorios mencionada anteriormente; entre ellas, hay investigadores que no necesariamente forman parte de la Asociación o del SiT-LOG-Lab, pero que colaboran desde otros países, cuando hay algún proyecto o curso en los que pueden aportar; muchos de ellos son mexicanos que se quedaron en el exterior a trabajar.

Esta red de interacción nos ha permitido aglutinar la experticia de diferentes profesionales, que a su vez conforman las diferentes capas de este conglomerado transversal que nutre a los proyectos”. El tema logístico en México, ha generado una explosión de expos, congresos, eventos y asociaciones diversas, relativos con la logística, percibiéndose una dispersión de esfuerzos preocupante, por lo que hace muchos años –nos comenta el Dr. Cedillo- se planteó la necesidad de tener redes centralizadas, con un nodo coordinador de las diferentes iniciativas.

Pero, como es natural, hay una gran diversidad de intereses y enfoques, por lo que al menos se esperaría que entre ellas hubiera comunicación cada dos años. Incluso, a nivel internacional, el Tecnológico de Massachusetts propuso hacer una red latinoamericana, perdiendo de vista que si bien era difícil conseguir consenso al interior de un país, menos lo sería a nivel continental.

Sin embargo, nuestro entrevistado hace hincapié en la necesidad de una comunicación básica entre asociaciones, para ponerse de acuerdo en los temas fundamentales, a partir de los cuales, cada instancia desarrolle los proyectos pertinentes desde sus propias competencias y enfoques, pero persiguiendo un beneficio común, tal como lo está haciendo la red de laboratorios vivientes coordinada por el CONACYT.

“En Holanda, por ejemplo, hay un Consejo Nacional de Logística, el cual agrupa a todas las iniciativas del país, destacando las necesidades importantes para éste; su función es pensar, ordenar y dar cause, y una instancia técnico-académica, equivalente al Laboratorio Nacional, es el ente queda largo plazo a las iniciativas, aterrizando en proyectos específcos lo que el Consejo piensa, además de buscar el financiamiento correspondiente.

Este ejercicio se hace bajo un compromiso serio en beneficio de 9 áreas estratégicas del país, y no en beneficio de intereses particulares”, comparte el investigador, agregando que si bien ProMéxico hace un esfuerzo identifcando las iniciativas, bajo el desarrollo de mapas de ruta logística, su función ha llegado solamente a ponerlas en conocimiento de usuarios interesados. Urge, sin embargo, un esfuerzo de mayor alcance como el de Holanda.

NUEVOS MODELOS EDUCATIVOS

Estas directrices, que ciertamente rompen paradigmas, necesariamente impactan la manera de formar a los nuevos profesionistas en logística, y los retos y desafíos que la academia tiene no son menores, pues más allá de ajustar el mindset de los jóvenes, de cara a la llamada Revolución Industrial 4.0, el perfil de profesores requeridos también habrá de cambiar.

A decir de nuestro entrevistado, las instituciones académicas también están cambiando, entendiendo la urgente necesidad de la industria para recibir egresados universitarios con experiencia en campo real. “En el IMT, para llevar a cabo las prácticas del Laboratorio Viviente, hicimos un llamado a diferentes instituciones académicas, para que logística, se sumaran desde la colecta de datos y el análisis requerido, hasta participando en las de discusión.

En este momento, por ejemplo, tenemos en nuestras instalaciones un grupo de estudiantes de Universidad Politécnica de Tapachula, Chiapas, que vinieron a hacer una estancia e involucrarse en el proyecto urbano de Querétaro. De esta experiencia se llevan un modelo a implementar en su ciudad”, comenta el Dr. Cedillo. “La idea es involucrarlos desde el inicio en los proyectos, que vean el desarrollo de las etapas y el desafío que representa poner sobre la mesa los intereses de cada sector (academia, empresas y gobierno), pero que además recojan la satisfacción de haber aportado, más allá de sólo haber aprendido.

Esto implica un reto de entendimiento interesante, que consecuentemente trae consigo un intercambio de beneficios para cada grupo, en contraste con los proyectos de antaño, cuando lo único que podía conseguir la academia de parte del sector empresarial o gubernamental era la aportación de información o datos duros. Con esta nueva manera de interactuar entre los tres sectores, se aporta también apoyo, ideas, acciones y soluciones que se implementan inmediatamente en la práctica. De ahí la importancia de estos laboratorios vivientes”.

De esta manera, el futuro de la formación deberá diseñar cursos a partir de una interacción con la sociedad, para que los alumnos aglutinen el conocimiento teórico que reciben en el aula, con su intuición y conocimiento tecnológico, creando proyectos que no sólo generen soluciones para problemas reales, sino además negocios redituables con los que produzcan autoempleo.

Esto sin duda, representa una revolución en los modelos educativos, pues lejos de diseñar programas estáticos, los profesores se verán obligados a buscar proyectos prácticos que reten a las nuevas generaciones de estudiantes.

“Ahora que hablábamos sobre Inteligencia Colectiva, comentábamos cómo a los jóvenes les motiva encontrar un proyecto retador que los haga poner en práctica sus competencias; pero también decíamos que a los maestros y líderes sociales nos toca lanzarles esos retos, para que se descubran a sí mismos y motiven a seguir desarrollando su potencial, por lo que el primer gran reto de la academia será encontrar a los profesores adecuados, pues ya no basta con que conozcan la teoría temática del programa de estudios, sino que sean líderes que infundan pasión y detonen el potencial individual de los alumnos.

Hoy estamos en una economía donde más que productos y servicios estamos vendiendo experiencias, y el aula no queda exenta de ello”, agrega el también académico. Por otro lado, mucho se ha ha blado sobre las competencias de los profesionistas en logística, las cuales se han venido formando razonable mente bien por universidades y escuelas técnicas; pero si bien entre ellas se ha puntualizado la importancia determinante de habilitar destreza matemática, para reforzar la demanda analítica de la profesión, así como el manejo idiomas y conocimiento de tecnologías de la información, la destreza financiera ha representado la pata coja.

Los nuevos profesionistas de la logística deben ser multidisciplinarios y multiculturales, y entender de finanzas, pues el negocio de la logística ya no radica en operaciones estratégicas, sino en el diseño de es tructuras financieras. Y ante esta circunstancia, otro desafío se asoma: Los jóvenes vienen de diferentes realidades; los hay aquéllos que están sumamente familiarizados con la tecnología, y aquéllos que no han tenido un acercamiento real a ella, por citar alguna diferencia. La búsqueda de compatibilidad homogénea en el aula es otro factor a considerar al momento de diseñar los nuevos modelos educativos.

NUEVA INFRAESTRUCTURA LOGÍSTICA

Como podemos ver, la perspectiva futura está llena de retos para el sector logístico; no obstante, se aprecia un escenario positivo que alienta. El involucramiento del sector empresarial y ciudadano en proyectos de innovación, haciendo equipo con la Academia, representa la luz al final del túnel, pues no sólo aportan su conocimiento y recursos, sino también –en el caso del sector empresarial- sus prácticas mesurables y orientadas a resultados.

Este ingrediente empresarial es el motor que mantiene en movimiento a la Academia y centros de investigación, pues de no entregar resultados, el interés del sector empresarial podría perderse al igual que los proyectos y su patrocinio respectivo.Producto de esta interacción -señala el Dr. Cedillo- han surgido ideas muy innovadoras y revolucionarias, que seguramente veremos activarse a lo largo de 2018, tales como los Centros Logísticos de Control, que emulando la función de la torre de control en un aeropuerto, pretenden monitorear los flujos vehiculares y facilitar la comunicación entre usuarios, a lo largo de los corredores logísticos.

Para tal efecto se requiere ejecutar acciones diversas; entre ellas, implementar un software que permita recibir información en tiempo real desde diferentes emisoras (públicas, privadas, ciudadanas), y diseñar –y formar, por supuesto- la figura de un gerente de corredor, quien articularía tanto el monitoreo como la comunicación. “Ciertamente, la viabilidad del software es totalmente real hoy en día.

Plataformas como Waze, Periscope y WhatsApp hacen posible la interacción ciudadana, amén de otras más sofisticadas que podrían utilizar las empresas y el gobierno; incluso, la figura del gerente de corredor también podría habilitarse de manera rápida. Pero, lo que parece todavía difícil es lograr la visibilidad que se requiere, de parte de todas las agencias gubernamentales implicadas en un corredor de esta naturaleza, pues el gerente no sólo requeriría información veraz en tiempo real, sino la disposición y compromiso de parte de dichas agencias, para actuar de manera expedita cuando se le requiera, ante alguna eventualidad.

Cuando hay un accidente, por ejemplo, no sólo se debe reportar a la Policía de Caminos o al Ministerio Público, en su caso, sino también a todas aquellas instancias que de manera indirecta se vean involucradas, como pudiera ser el caso de la SEMARNAT, por una afectación al medio ambiente.

Un gerente de corredor haría más expedita la comunicación entre ellas y los usuarios, para hacer más expedita su intervención y acortar los tiempos de bloqueo en la vía”, explica Gastón Cedillo Campos. “En ciudades como CDMX, ya hay centros de control, los llamados C4, que equipados con tecnología de punta, llevan a cabo una labor afín, no sólo para agilizar puntos de conflicto en el tránsito vehicular, sino también para apoyos en materia de seguridad.

Se pretende que las plataformas intermedias, donde se recibe y desconsolida carga, funjan como esos centros de control logístico, para eficientar el flujo que se desarrolla en la zona”. “En el Laboratorio Viviente estamos buscando también conformar históricos estadísticos que nos permitan aportar pronósticos certeros respecto a los días y horas en los que el flujo se hace más conflictivo, para ofrecer a los usuarios alternativas.

El análisis de esta información no sólo nos deberá generar pronósticos respecto al tiempo, sino también un porcentaje de confiabilidad aceptable, para planear de mejor manera tanto la infraestructura como la operación logística”, agrega Cedillo Campos. “Pero además, necesitamos ejecutar otras acciones como la jerarquización de centros de distribución”.

Y es que, ante el incremento del movimiento de carga internacional, los puertos marítimos empezarán a consolidarse como los CeDis primarios con impacto a nivel nacional –debiendo ahora desarrollarse en ellos los parques industriales-, mientras los secundarios seguirán estando en la periferia de las ciudades.

A esta infraestructura, se agrega ahora la necesidad de incorporar mini CeDis urbanos, para la entrega secuenciada que genera el comercio electrónico y la misma distribución de última milla tan comprometida por el caos urbano actual. Además, otra perspectiva nos desafía: el llamado internet físico… Mientras la internet ha revolucionado el intercambio global de información, todavía no resuelve el movimiento físico de los productos que a través de ella se comercializan.

Esta condición binaria a la que nos somete la tercera dimensión en la que vivimos, donde el tiempo y el espacio interactúan bajo leyes inamovibles, no nos permite reaccionar a la misma velocidad de un “click” como lo hace una computadora, por lo que también se ha pensado en una especie de contenedor normalizado, en el que igual se transporte fruta que teléfonos celulares de última generación, y que pudiendo facilitar el embarque en diferentes orígenes y a diferentes tiempos, acabe reuniéndose con otros en un mismo destino.

Este contenedor especial deberá servir tanto para ser transportado en un barco, como para ser arrastrado por una motocicleta que hace distribución urbana, por lo que su diseño deberá no sólo ser versátil, sino universal, según explica el Dr. Cedillo Campos.

Este internet físico, también representa otro desafío sobre el cual habremos de trabajar: herramientas comunes y protocolos, pues bajo esta innovadora alternativa, dos conceptos han empezado a confrontarse -competencia versus cooperación-; pero, más temprano que tarde deberán arreglarse, si las empresas quieren aprovechar la evolución que esta nueva práctica nos traiga. Estos dos conceptos son los mismos que han limitado en recientes tiempos las prácticas de consolidación, y que muy lentamente se han venido solventando.

En este sentido, vale la pena recordar que la nueva era nos ha alcanzado, la cual demandará cada vez más, de la colaboración comunal. Si bien podemos seguir compitiendo, habrá que entender que a efecto de eficientar el tránsito de mercancías y mantener los costos en niveles razonables, habrá que cooperar, y dejar la competencia para cuando la mercancía llegue al punto de venta.

En fin, los desafíos no son ni pocos ni sencillos, requerirán de una nueva mentalidad y una nueva actitud, pero si algún sector ha de mostrado ser flexible y adaptativo, sin duda es el logístico.

Laboratorio Nacional en Sistemas de Transporte y Logística (SIT-LOG-Lab)

Es una unidad estratégica de investigación aplicada en red nacional reconocida y apoyada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la cual fue diseñada por el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) y que es operada en red colaborativa con el Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON), la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

Desde un enfoque de inteligencia colectiva, el SiT-LOG busca reforzar la infraestructura y equipamiento para el desarrollo científico, tecnológico y de recursos humanos de clase mundial en las áreas de transporte, logística y cadena de suministro. Se busca optimizar recursos y generar sinergias academia – empresa – gobierno, para crear nuevos productos y servicios de valor agregado.

Dentro de los proyectos prioritarios del SiT-LOG se encuentran:

  • Queretaro Urban Logistics Living Lab (laboratorio viviente de logística urbana).
  • Plataforma informática para el incremente de la fuidez en corredores de carga estratégicos.
  • Intenet físico: mejorando la entrega de mercancías en zona urbana.
  • Diseño soluciones logísticas con base en drones (Drone IMT x).
  • Agro-logística: mejorando la efectividad del campo.
  • Eco-diseño: soluciones logísticas con enfoque sustentable.
  • Modelo para el desarrollo de una red de Clústeres Logísticos en México.

SITIO WEB: http://lab-nacional-logistica.imt.mx/

Asociación Mexicana de Logística y Cadena de Suministro, A.C.

Organización de la sociedad civil sin fines de lucro con el objetivo de transferir conocimiento y tecnología de clase mundial al sector productivo.

Proyectos clave:

SITIO WEB: http://aml.org.mx/principal/

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