CULTURE SPREAD: Hablemos de Planeación Estratégica

noviembre 11, 2020 - Por Inbound Logistics Latam
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Hablemos de Planeación Estratégica

 

Por Isela Carmona Cardoso*

En el inicio todo era caos y dijo Dios “hágase”, e hizo; en 6 días creó el universo. ¿Cómo lo hizo? Implementó la Planeación Estratégica, desplegando la estrategia, táctica y operatividad para ordenar el caos. La Teoría del Caos confirma que es esencial generar ruptura de lo que ya no sirve para recrear lo que sí permitirá avanzar. En ese sentido, el Deutsche Bank en su más reciente informe de septiembre sobre la situación mundial,  precisa que actualmente existe “un choque de culturas e intereses, especialmente a medida que China se acerca a ser la economía más grande del mundo” y además, la cataloga como la Era del Desorden –Age of Disorder-, la cual por cierto, predice dure los próximos 10 años. 

¿Qué temas definirán la Era del Desorden?

  1. Relaciones Estados Unidos-China
  2. Reversión de la globalización desenfrenada
  3. Mayor deuda
  4. Inflación / deflación
  5. Desigualdad (empeorando antes de producirse una reacción y un retroceso)
  6. Brecha intergeneracional ensanchada
  7. Debate climático pronunciado
  8. Revolución tecnológica / burbuja

“En los próximos años, extrapolar las tendencias pasadas sería simplemente el mayor error que pudiera cometerse”, concluye el Deutsche Bank

Un resumen muy completo de los pronósticos para los siguientes años, nos da el banco alemán, pero sobre todo de la filosofía de planeación a considerar, en la que bien pudiéramos basar nuestras estrategias para el 2021, por lo menos. Sin embargo, esta pandemia también nos ha confirmado que los planes siempre tendrán aristas de impredecibilidad, aún en el más perfecto de ellos, por lo que igualmente queda patentizado que la clave está en las habilidades de respuesta, las cuales pueden compensar no sólo la falta de planes sino hasta el escenario más inesperado, aún en la más perfecta de las planeaciones. 

Ya en marzo de 2018, en el “Supply Chain Leaders Meeting” que esta revista organizó -casi premonitoriamente, pero apoyándonos en la observación de tendencias, con la cual pretendemos llevar al sector logístico un paso adelante- visualizábamos en el panel que tuve el honor de moderar, la imperiosa necesidad de adaptarnos al cambio al amparo de una “Revolución Financiera” que incluyera Innovación, Sostenibilidad y Movilidad Sustentable; hablábamos también sobre revolucionar ideas, basándonos en el propio concepto que implica evolucionar las formas de administrar los recursos financieros disponibles y acceder a ellos a través de vías más sofisticadas, rompiendo mitos y paradigmas del pasado. 

Esta sofisticación, sin embargo, demandaría un énfasis particular en la Planeación Financiera Estratégica, considerando dos aspectos primordiales: información y desarrollo de habilidades para responder a las preguntas más comunes de cualquier ente económico en crecimiento y/o en crisis: ¿cómo acceso a recursos para fondear mi crecimiento? ¿Cómo elijo la fuente de recursos financieros adecuada para mí en este momento? ¿Qué fuentes de fondeo innovadoras o distintas existen actualmente en el mercado? ¿Cómo escalo mis condiciones para acceder a nuevas formas de financiamiento?

En mi trayectoria profesional como empleada, funcionaria y consejera-consultora, sigo encontrando -por increíble que parezca- que la gran mayoría de los denominados “problemas, fallas, pérdidas, cuellos de botella o debilidades” al interior de las instituciones -públicas o privadas, pequeñas o grandes, recientes o ancestrales-, continúa siendo la falta de planeación estratégica efectiva, por lo que ésta prevalece como una asignatura pendiente para un gran porcentaje de entidades en México, y por extrapolación, me atrevo a suponer que en Latinoamérica. 

Además, agregaría el importante rezago tecnológico, e incluso, la falta de apertura al tema tecnológico en sí, el cual precisamente coadyuva a darle seguimiento y mejora continua a esa planeación estratégica, entendiendo que es un concepto equivalente a “inversión” y no a “gasto”, en el que es imprescindible contar con un presupuesto permanente, así como con la infraestructura adecuada en activos y recurso humano calificado. En este mismo sentido, incluiría la necesidad de cambiar el paradigma de “parchar” equipos, tecnologías y/o sistemas, bajo la ilusoria idea de ahorrar, porque a final de cuentas, al no hacer una inversión integral y congruente de fondo, se acaba reemplazando y sufriendo tropicalizaciones o adaptaciones (interfaces) exhaustivas y onerosas. Asimismo, incluiría la necesidad de considerar imprescindible la implementación de un Sistema de Gestión Integral (ERP-CRM) para la toma de decisiones en tiempo real, con base en los KPIs (indicadores de desempeño) de toda la entidad de forma consolidada, y no sólo los operativos.

Es sabido que en México existen poco más de cuatro millones de unidades económicas, de las cuales 99% son consideradas PyMes; sin embargo, el 80% de ellas fracasa antes de los cinco años, y el 90% de ellas no llega a una década de existencia. Una investigación de la Fintech KonfíoMR concluye que las principales causas son:

  1. Falta de investigaciones de mercado y desatención mercadológica (networking, redes sociales, tecnología… en resumen, presencia en internet)
  2. Falta de asesoría legal, contable, fiscal, técnica (internos y/o externos)
  3. Incapacidad para atraer talento y ausencia de estrategias para arraigarlo
  4. Falta de un plan financiero y falta de medición de resultados (parte integrante y resultado de la Planeación Estratégica Integral)
  5. Inadecuado uso-acceso al financiamiento

Dicho de manera simple, la Planeación Estratégica es materia básica y obligada del “Proceso Administrativo”, siendo incluso una carrera profesional y/o especialidad muy demandada para complementar otras disciplinas profesionales, ya que responde a preguntas de problemáticas genéricas de cualquier tipo:

Planeación 

Organización

Dirección

Control

¿Qué es lo que se quiere o va a  hacer?

¿Cómo se va a hacer?

Verificar qué se haga

¿Cómo se ha hecho?

 

¿Qué es la Planeación Estratégica?

  • Establece el mapa institucional para el cumplimiento de la misión, visión y teoría de cambio (representación de la realidad)
  • Fomenta la creatividad e innovación
  • Contribuye con la organización institucional y la especificación de las interrelaciones y responsabilidades de las funciones y sus colaboradores en la organización
  • Visibiliza la importancia del trabajo colectivo e individual para la consecución de los fines
  • Es una práctica pragmática; es decir, un proceso en el que de la teoría se extrae la práctica, y se aplica de nuevo a la práctica para formar lo que se denomina práctica inteligente y ciclo de la Mejora Continua

 

¿Qué no es la Planeación Estratégica?

  • Una herramienta para evaluación del desempeño
  • Una ruta perfecta e inamovible de la acción institucional
  • Una regulación o panacea que coadyuve al cumplimiento de ella 

Y, sin embargo, hoy en día existen aún debilidades no sólo en implementarla exitosamente, sino incluso en definir conceptos tan simples como Misión, Visión, Estrategias y diferencias entre objetivos estratégicos, tácticos u operativos, así como su interconexión y dinamismo entre ellos, manteniendo en todo momento la  flexibilidad, y sobre todo, la capacidad de adecuar los espectros de tiempos, sin perder de vista la misión fundamental, la diagramación correcta de los procesos y su documentación. Las habilidades o falta de ellas por parte de la alta dirección, determinan el éxito o fracaso de esa planeación estratégica, destacando las diferencias entre un líder y un gestor o coordinador.

GESTOR

LÍDER

  • Busca estabilidad
  • Hace las reglas
  • Planifica los detalles
  • Ejecuta la cultura
  • Evita el conflicto
  • Sigue el camino escrito (Manual)
  • Hace que la empresa “funcione”
  • Impulsa el cambio
  • Rompe las reglas
  • Fija la dirección
  • Forma la cultura
  • Usa el conflicto a favor
  • Busca nuevos caminos y abre el camino
  • Hace que la entidad funcione y no sólo “gestiona el día a día”

Quizá debiéramos ir más a fondo en el tema de la Planeación y su análisis, incluso llevarlo al plano personal, considerando que finalmente los entes económicos están dirigidos y operados por personas que definitivamente son un reflejo fiel del mismo, en donde el fortalecimiento de sus habilidades es precisamente la problemática más importante a puntualizar y subsanar para su éxito. 

Existe un estudio de la Universidad de Scranton, Pensilvania, EUA, cuyos resultados arrojaron que 9 de cada 10 personas no cumplen sus propósitos que establecen en Año Nuevo, debido a tres paradigmas recurrentes:

  1. Se plantean de forma vaga
  2. No definen un tiempo para lograrlo
  3. No utilizan un proceso, método o plan para implementarlo y darle seguimiento

Todos ellos bien pueden resumirse en un sencillo hábito personal de Planeación Estratégica, considerando que según la psicóloga y escritora Celia Antonini, “el ser humano es una persona que mide las cosas por año; solemos medir todo, ya que nos pensamos-proyectamos con base en ciclos anuales, y cuando estos terminan, la persona siente la necesidad de hacer un balance, revisando cómo estuvo el año, para luego cambiar algo que le faltó o que no pudo cumplir”.

¿Será acaso que debemos romper el paradigma de medición de los resultados o que definitivamente “no podemos solucionar los problemas de la misma forma que cuando los creamos”, como dijo Einstein? 

En definitiva, no es la esencia lo que debemos desechar por encima de las novedades, tendencias, recomendaciones e incluso de la improvisación, sino volver al origen, tal como hacen los elefantes antes de morir; es decir, tomar lo esencial de las mejores teorías, esas que funcionan aun con el paso inexorable de la modernidad y reinventarlas. Sin duda, una de las esenciales es “planear”, pero hagámoslo con una nueva visión, y sobre todo con apertura a la constante de todos los días: el cambio. Hagámoslo comprendiendo la importancia del desarrollo y fortalecimiento continuo de las habilidades blandas -hoy, más que “nice to have”, “must to have”-, por encima de las técnicas, aceptando con humildad que somos seres falibles y perfectibles, y que por ende, la visión del bosque por parte de un tercero -llámese coach, colaborador, colega, cliente, proveedor o equipo multidisciplinario (think tanks)- nos dará el consenso, la complementación y potencialidad para la toma de decisiones, la visualización de más escenarios, y por lo tanto, de menos riesgos que pudiesen impactarnos en esta nueva era.


* Isela Carmona Cardoso es Licenciada en Administración Financiera, con más de 25 años de experiencia en banca de desarrollo, banca comercial y Sofomes, por lo que ha publicado artículos diversos en temas financieros, económicos y de administración pública y privada. Actualmente es consejera independiente en empresas y entidades financieras, y se le puede contactar vía Linkedin.

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