LOGISTICAL HAPPINESS; La brecha tecnológica para operaciones logísticas 4.0

agosto 15, 2019 - Por Inbound Logistics Latam
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¿Cómo se avanza hacia la felicidad con la gestión de tecnologías aplicadas a la logística? ¿Qué implicaciones tienen los servicios y proveedores de tecnología en el éxito de una operación logística? ¿Existe un GAP 4.0 o una brecha tecnológica para empresas de logística?

Lo digital es la parte fundamental de la cuarta revolución industrial y se basa en el intercambio de señales e información, incluyendo el intercambio interactivo de materiales, productos, transportes y almacenamientos comunicados y vinculados entre sí. Esta realidad ya es un hecho en varias industrias; el mundo digital nos presenta la nueva forma de interacción que ha afectado las maneras de comunicarse en los negocios, mediante el uso de nuevos aparatos y elementos para uso intenso y variado de tecnología.

La convergencia ha hecho posible la aparición de todo tipo de dispositivos móviles que interactúan en doble vía sobre plataformas digitales, incluyendo impresoras inalámbricas portátiles, como las que usa un entregador de pizza en la pierna, para facturar antes de que las rebanadas queden servidas. El empuje de estas tecnologías también ha propuesto un cambio en el terreno de lo físico; es decir, ahora los objetos están interconectados entre sí mediante redes con protocolos de internet. Es así como aparece de facto y sin previo aviso, el internet de las cosas.

Entre elementos técnicos y tecnológicos, esta realidad corre en paralelo a la industria logística. El Internet de las cosas, el Big Data y el Cloud Computing son temas que representan una mina de oportunidades en la logística latinoamericana. La industria de la distribución física está obligada a navegar en el mismo sentido y con el mínimo de rezago, por lo que a efecto de fundamentar la comprensión de estos tres factores que promueven el desarrollo de la convergencia tecnológica propia de la Revolución 4.0, pretendo (sin ser exhaustivo) explicarlos en el presente artículo.

 

El Internet de las cosas

El usuario o consumidor de este siglo está conectado 7/24, está bien informado, busca servicios y productos en tiempo real, y maneja sistemas digitales de gestión y de pago.

Amazon tiene varios ejemplos de la nueva interacción de las industrias. Robots Kiva ® es el nombre de los operadores desarrollados por su propia empresa de tecnología, que ya interactúan con humanos en sus CeDis. Por otro lado, las investigaciones en robótica de otro titán como DHL, ya establecen líneas de acción para el trabajo integrado del humano con robots en tareas compartidas. Los ejemplos son muchos y muy variados, al punto que la robotización dentro de pocos años será el estándar y no la novedad. La robótica es, sin duda, uno de los sectores claves de desarrollo para la logística.

Y qué decir de la tecnología 5G. Sus características de baja latencia, respuesta en nanosegundos, ubicuidad, vinculación de múltiples aparatos, alta velocidad, elevada capacidad de transporte para señales y datos, bajo consumo de energía y cobertura global, serán virtudes que hacen posible el internet de las cosas en varias industrias: automóviles y drones de navegación autónoma, cirugías de alta precisión, juegos de realidad virtual en línea, y obviamente en la industria logística. Las aplicaciones continúan creciendo en tareas relativas a la manufactura, como soldadura de precisión, pintura y acabados; en materia logística llega a grandes centros de distribución como Sthil ® (máquinas y repuestos para motosierras y equipos de jardinería), Alibaba Smart Warehouse y Honeywell con el uso de tecnologías de visión artificial y de aprendizaje automático, como lo refirió Inbound Logistics Latam en su edición 141; y en un segmento de alta automatización -que no de robotización aún- en tareas de embalaje y despachos, como las ha implementado Walmart Villahermosa, UPS y Fedex.

Con estos avances, queda entre nosotros la paradoja de Epicuro: ¿qué pasará con los artículos, mercancías, SKUs de inventario, servicios en línea, configuración de pedidos, direcciones físicas de entrega, que no estén en internet? ¿Qué pasará con el fabricante de productos básicos de la canasta familiar, que no esté en capacidad de interactuar con el consumidor final, para atender su demanda de compra en línea? ¿Cuál será el menor de nuestros males?

Según un estudio realizado por DHL ®, “Robotics in Logistics”, la industria logística ya está bastante involucrada en la utilización progresiva de los robots en tareas propias del sector, como por ejemplo el embalaje, el transporte de mercancías de última milla y las tareas de picking; pero, quedan pendientes otros asuntos muy importantes de la interacción con respecto al humano y el robot: los turnos de trabajo, manejo de fatiga, remuneración y condiciones de los operarios a nivel laboral; circunstancias que están siendo objeto de un profundo debate ético y legal en nuestra sociedad.

Debemos ser consecuentes con esta nueva forma de pensar la realidad, dando por hecho, en un solo paso, en un solo click y desde un dispositivo móvil, los siguientes términos: conectividad, tiempo real, 7/24, gestión de pedidos, pago digital, impresión 3D, empaque, embalaje, picking, transporte multimodal y última milla de entrega; todo en uno.  

Ciertamente, ya es un reto suficientemente desafiante tan solo intentar pertenecer a ese nivel de pensamiento, por la complejidad de cada industria y el entorno de cada actor en el segmento de la cadena, pero esta realidad hiperconectada es lo que sigue.

 

Big Data

Ésta es la consecuencia natural de la cantidad de información construida a partir de aquello conectado a internet. En logística ocurre con ocasión de los movimientos de pedidos, procesamiento de mercancías, pagos y entregas físicas. Big Data corresponde a los datos de origen de casi todo y en cualquier formato, información parametrizada con algún tipo de sentido y el conocimiento generado que permiten el desarrollo de las estrategias soportadas en el análisis previo de manera selectiva sobre productos, patrones de compra, formas de entrega, tendencias de gasto, consumo, niveles de vida; es decir, toda información proveniente de los ciberdispositivos. 

En su dispositivo portátil, por ejemplo, ya existen funciones que usted desconoce o no utiliza, pero que generan algunos de esos datos, tales como: los sitios que consulta, cuánto tiempo diario de conexión tiene, con quién se relaciona de su lista de contactos, con quién se comunica y por qué canales, cuántos pasos camina, cuáles son sus rutinas de sueño, qué edad tiene, dónde vive, a qué temperatura habita, qué sitios visita o a dónde viaja, dónde hace sus compras; además de obtener su reconocimiento facial, su biométrica de iris, voz, huella dactilar, y un largo etcétera. Algo muy parecido al ojo que todo lo ve, presente en todas las culturas de la humanidad.

El reto para el diseñador de los servicios de logística actual es de proporciones enormes, ya que está obligado a brindar respuestas acordes a los requerimientos de esta nueva revolución y simultáneamente aprovechar y adoptar las innovadoras herramientas existentes en esta era conectada en línea.

El concepto denominado Logística 4.0, no puede quedar sólo en la teoría y las líneas de eruditos, debe ser capaz de realizar y articular la infraestructura física y todos los servicios asociados mediante el uso de sistemas de información, con la finalidad de hacer posible la manipulación de bienes y la gestión de servicios demandados, producidos o vendidos, incluyendo transporte de materias primas, producción, almacenaje, aprovisionamiento y distribución de mercancías, cumpliendo no sólo con estándares de calidad para el cliente, sino además, respondiendo de manera inmediata.

Hasta ahora, los nuevos modelos de negocio sobre Big Data se están concentrando en empresas muy intensivas en materia de información como: bancos, telecomunicaciones, aseguradoras o empresas de consumo que, o bien se la venden a otras compañías, o bien generan productos y toman decisiones basados en la información de esos datos. Este poder de la data generada está evolucionando rápidamente.

 

Migración de Cloud Computing a Cloud Logistics

De la Computación a la Logística, pero en la nube.

Uber ya tiene en servicio el transporte de carga que incluye tanto a operadores independientes como a compañías de camiones consolidadas y se llama Uber Freight. Esta escala de la aplicación original comparte similitudes muy estrechas con la plataforma tradicional para el segmento de pasajeros, pero la diferencia es que está dirigida a conductores y sus vehículos, los cuales son previamente examinados para transportar cargas, ser rastreados, estar bajo la cobertura de un seguro, ser remunerados por una tarifa y ser intermediarios válidos entre el punto de salida y el punto de entrega. Se observa en consecuencia, que la computación y los servicios en la nube serán parte cotidiana del transporte de carga. Su respaldo son los servidores de Internet, encargados de atender las peticiones en cualquier momento, demostrando así que se puede tener acceso a la información o servicio, mediante una conexión a internet desde cualquier dispositivo móvil o fijo ubicado en cualquier lugar.

Cloud computing es ahora un nuevo modelo de prestación de servicios de negocio y tecnología, que permite incluso al usuario acceder a un catálogo de servicios estandarizados y responder con ellos a las necesidades de su negocio, de forma flexible y adaptativa, en caso de demandas de servicio no previsibles o de picos de trabajo, pagando únicamente por el consumo efectuado, o incluso gratuitamente en caso de proveedores que se financien mediante publicidad, o de organizaciones sin ánimo de lucro.

El cambio que ofrece la computación desde la nube es que permite aumentar el número de servicios basados en la red, lo cual ocurre en paralelo con los dos temas anteriores, el Internet de las cosas y el Big Data.

Los beneficios son tanto para los proveedores, que pueden ofrecer de forma más rápida y eficiente un mayor número de servicios, como para los usuarios, que tienen la posibilidad de acceder a ellos, disfrutando de la ‘transparencia’ e inmediatez del sistema y de un modelo de pago por consumo. Así mismo, el consumidor ahorra los gastos salariales o los costos en inversión (infraestructura, material especializado, etcétera).

La computación en nube consigue aportar estas ventajas, apoyándose sobre una infraestructura tecnológica dinámica que se caracteriza, entre otros factores, por un alto grado de automatización, una rápida movilización de los recursos, una elevada capacidad de adaptación para atender a una demanda variable, así como virtualización avanzada y un precio flexible en función del consumo realizado, evitando además el uso fraudulento del software y la piratería.

Para evolucionar a operaciones de logística soportadas en línea y cerrar la brecha, seamos conscientes de que el diccionario amplía la lista de términos a diario, y que la distancia generacional, educativa y tecnológica nos obliga a la actualización permanente en todos los ámbitos. Sin duda, tecnologías aplicadas, trazabilidad, conocimiento operativo y disciplina, serán las competencias logísticas demandadas por la Revolución 4.0.


* “Logixtic” es el nombre del equipo estratégico para la gestión de felicidad de Grupo Rayuela MX, operador logístico especializado en cadena fría, el cual integra el conocimiento colaborativo y la tecnología sobre sistemas de información, enfocados en la cadena de suministros y operaciones especializadas de logística. Logixtic es un término que fusiona a la palabra “logística” el vocablo “Ix” que significa mago en maya. A este equipo se le puede contactar por medio de: Gerencia@gruporayuelamx.com

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