Sudamérica ante el índice de desempeño logístico

octubre 24, 2017 - Por Ricardo Ernesto Partal
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Los elevados costos logísticos impactan negativamente no sólo en la competitividad, sino también en las oportunidades económicas delos productores agropecuarios, al reducir el precio que obtienen por la venta de los bienes primarios.

”Que el árbol no tape el bosque”, “coloquemos un parche más”, “qué le hace una mancha más a la vaca holando-argentina (Reps)”… Éstos son conceptos que habitualmente utilizamos al momento de tomar decisiones; para el caso que nos ocupa, la logística.

Pero se aplica a cualquier otra área y ello ocurre -por lo general- cuando no se cuenta con indicadores que nos permita ser efectivos. Cuando hablamos de logística, solemos hacerlo pensando y razonando en función de las cargas transportas, ya sea de manera interna (un mismo país) o a través del comercio exterior.

Casi nunca lo hacemos de una manera “integrada”. Y ¿a qué queremos referirnos cuando decimos integrada? A que dejamos afuera los procesos productivos, los medios por donde deben transitar (infraestructuras), los de dinámica de distribución (incluyendo la urbana), la logística inversa. Y dentro de todo proceso no observamos alcanzar una “logística justa”.

Por lo general -y esto es a nivel mundial de instituciones reconocidas y multilaterales- se observan varios aspectos al momento de medir un buen comportamiento logístico, bajo la denominación “índice de desempeño logístico”; estos aspectos son:

  • Competitividad y calidad de los servicios logísticos
  • Facilidad para coordinar embarques a precios competitivos
  • Facilidad para localizar y hacer seguimiento a los envíos
  • Frecuencia de arribo de embarques al destinatario dentro del plazo previsto
  • Calidad de la infraestructura relacionada con el comercio y el transporte
  • Eficiencia del despacho aduanero
  • Plazo de entrega para las exportaciones
  • Plazo de entrega para las importaciones

Lo mencionado nos permite una mira sesgada y muy parcial de lo que un desarrollo logístico implica para un territorio, llámese ciudad, provincia, nación región o mesorregión. Para alcanzar metas, considero que debemos colocarnos objetivos de alto nivel.

De nada nos sirve observar una logística con lo que tenemos, si antes no hemos planificado en función de la excelencia; porque de hacerlo así y no lograrlo, ¡el peor de los escenarios será haber alcanzado, con los recursos posibles, una logística de buen nivel, y lo que es mejor, sabremos cuál es nuestro límite y hasta dónde podemos llegar.

La Organización Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas trabaja en un Observatorio Mundial y por la Certificación de una Logística Justa. Para ello, es sine qua non integrarnos para apoyar la toma de decisiones en temáticas transversales como la seguridad logística, la cooperación público-privada y la eficiencia energética, entre otros aspectos, permitiendo la comparación con otras iniciativas comerciales y de integración en el contexto regional e internacional.

Dada la relevancia que los proyectos de infraestructura y los servicios de logística representan para los países y para el proceso mismo de integración regional, generar herramientas de análisis a nivel subregional es fundamental para orientar acciones y evaluar en un nivel más amplio, el desempeño logístico y el proceso mismo de integración.

La promoción de servicios logísticos de valor agregado, así como la participación en cadenas de valor, sean estas subregionales o globales, demanda la construcción de indicadores para monitorear la calidad de los servicios, los tiempos de cruce de frontera y otros problemas de facilitación comercial y de transporte que puedan afectar la competitividad de los corredores logísticos.

Los observatorios logísticos deben en el corto plazo ampliar su ámbito de acción para incorporar tanto las dinámicas productivas, de distribución y logística urbana, como su interrelación con sus regiones y con los países vecinos, para apoyar eficientemente la materialización de cadenas de valor subregionales y la promoción misma de la integración regional, ya que no existirá una integración productiva sin una integración logística eficiente y competitiva previa.

Una manera de tener en consideración los aspectos abordados, es visualizar como ha sido nuestro desempeño logístico. Los datos que se observan en el siguiente cuadro son elocuentes y ameritan ser considerados por los países sudamericanos.

El Índice de Desempeño Logístico o LPI, por sus siglas en inglés, es una medición realizada por el Banco Mundial, con el objetivo de mostrar y describir las tendencias globales en materia de Logística.

El LPI fue diseñado para medir los componentes adyacentes de la cadena de suministro, como el transporte y la facilitación comercial. Se encarga de medir la eficiencia de las cadenas de suministro de cada país y cómo ésta se desenvuelve en el comercio con otros países (socios comerciales).

Una logística ineficiente conlleva a un alza de los costos del comercio, y por ende reduce la integración global afectando a los países en desarrollo, y los emergentes que buscan ser más competitivos.

QUÉ ANALIZA EL ÍNDICE DE DESEMPEÑO LOGÍSTICO

Se realizan encuestas a empresas y usuarios de servicios de logística, para lo cual se utiliza un cuestionario estandarizado que consta de dos partes: 1) Logística Internacional, y 2) Logística Doméstica.

Para la aplicación de la encuesta, los países se clasifican en 5 categorías según su nivel de ingreso y su ubicación geográfica. En 2016, fueron realizadas unas 7,000 encuestas en 160 países. Se midió la eficiencia de las cadenas de suministro a través de los componentes mencionados anteriormente, tal como se grafica en la tabla 2. Jean-François Arvis, del Departamento de Prácticas Mundiales de Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial consideró lo siguiente: “Para alcanzar un buen desempeño logístico, es importante mejorar la confiabilidad de las cadenas de suministro que vinculan las economías con los mercados.

En los países que sufren más restricciones, las necesidades se centran en fortalecer la infraestructura o introducir mejoras esenciales en la gestión de las aduanas y las fronteras”. Además, afirma que “los países con buen desempeño logístico deben abordar diversas cuestiones complejas centradas en el desarrollo y la calidad de los servicios.

Y en todos los países con el mejor desempeño se observa una estrecha colaboración entre los sectores público y privado, en la creación de un enfoque integral en materia de logística eficiente”. En cuanto a los criterios para medir el desempeño logístico de los países, el informe muestra que, si bien los servicios logísticos están mejorando, los profesionales del área logística se encuentran menos satisfechos con los ferrocarriles, independientemente de los niveles de ingreso de los países.

En lo que se refiere a la gestión de las fronteras, los organismos de aduanas obtuvieron una mejor clasificación que todas las demás entidades involucradas en el proceso, a diferencia de los organismos responsables de las normas sanitarias y fitosanitarias. Y como un ejemplo vale más que mil palabras, se nos comparte el siguiente ejemplo: Trasladar soja (soya) desde una explotación agropecuaria en Estados Unidos a China sale en 73 dólares la tonelada, si se cuentan los costos de logística y transporte.

Así lo consignaron en un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario, en la provincia de Santa Fe en Argentina, el que destaca que desde un campo argentino cuesta 123 dólares la tonelada, y desde una explotación en Brasil cuesta 163 la tonelada.

Al respecto, el informe comenta: “Trasladar soja desde una explotación en Davenport (Iowa), haciendo 1,520 km al Puerto de New Orleans (Golfo de México), y llevarla posteriormente a China cuesta 73 dólares la tonelada, sumando los costos logísticos y el flete marítimo; mientras que la Argentina, si quiere hacer lo mismo desde los puertos fluviales de la ciudad de Rosario (provincia de San Fe), le costaría 123 la tonelada para llegar a China”.

El Banco Mundial (BIRF) publicó un estudio muy interesante llamado “Logística de la soja: Argentina, Paraguay y Uruguay”, en el cual diagnostica y analiza los problemas de la logística del cereal en esos tres países, destacando que se trata de un factor clave para el crecimiento económico, con implicaciones directas para la competitividad y la productividad de naciones”.

El informe resalta algo realmente importante -y que no se puede evitar-, como el porcentaje del PIB; y es que los costos de logística en las economías emergentes son generalmente de dos a tres veces más elevados que en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

Entre los miembros de la OCDE se encuentran los países que compiten con Argentina en producción agropecuaria –principalmente en materia de granos-, tales como Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Canadá.

Ricardo Ernesto Partal Silva es Presidente de la Organización Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas (OMCPL), Secretario del Centro Profesional de Actividades Logísticas de Argentina (CEPAL), Director Ejecutivo y autor de Integración Empresarial por Corredores Bioceánicos. Se le puede localizar en rutalogica@gmail.com

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