Zonas Francas: 
importancia de los “Corredores de cargas” (segunda parte)

septiembre 23, 2016 - Por Ricardo Ernesto Partal
81 0

Movilizar cargas por corredores de carga entre ambos océanos, buscando beneficio en relación tiempo-costo, implica considerar el importante rol que las zonas francas juegan en el logro de objetivos exitosos. Sin duda, su presencia y funcionamiento hace una enorme diferencia competitiva entre corredores.

Asumido el compromiso para abordar el tema, en la edición anterior (en la que empezamos homologando las definiciones), proseguiremos hablando de zonas francas y su importancia estratégica en el contexto de los corredores bioceánicos, binacionales y multinacionales; pero, para abordar este interesante tema, debemos antes realizar un breve correlato de la importancia de los “Corredores de Cargas”.

Los ríos de Sudamérica -hidrovías que se convierten en auténticas “rutas” para transportar bienes y servicios e integrarse a las autopistas y ferrocarriles, impulsando a su vez el desarrollo económico y la integración regional- son ejemplo de ello.

En su programa Hidrovías Sudamericanas, la CEPAL señala que la mejora de puertos, infraestructuras y conectividad, así como la identificación de proyectos integrales de inversión y el fortalecimiento de la producción y del comercio intra y extra regional, son objetivos principales.

Los estudios señalan que casi el 70% del continente sudamericano está constituido por cuencas hidrográficas con ríos naturalmente navegables, que brindan oportunidades reales para convertirse en un factor estratégico que favorezca el transporte de mercancías, la dinamización económica, y en definitiva, el desarrollo integral en sus áreas de influencia.

Teniendo en cuenta que el 75% de los recursos hídricos superficiales corresponden a cuencas compartidas por dos o más países, el programa pretende desarrollar el incipiente sistema sudamericano de navegación fluvial que tiene como eje la interconexión de los ríos de las Cuencas del Orinoco, del Amazonas y del Plata, y que junto a sus tributarios constituye más de 100,000 kms aptos para el transporte fluvial.

Con estos antecedentes, no cabe duda que es muy necesario considerar estos “Corredores de cargas” como potenciales para la región. Y, ya comenzamos a observar la aplicación del concepto binacional y trinacional.

Por otra parte, Bolivia construye la carretera El Salto – Monteagudo y los túneles Cazaderos y Cazaderitos, localizados en del Departamento de Chuquisaca, que se convertirán en una de las mayores infraestructuras subterráneas construidas en ese país.

La obra brindará múltiples beneficios. Por un lado, posibilitará una mejor conectividad de los Departamentos de Chuquisaca, pasando por los municipios de Tomina y Hernando Siles hacia el Departamento de Santa Cruz, propiciando además el aumento de la productividad en sus economías regionales.

Al mismo tiempo, las obras favorecerán una reducción significativa en los costos y tiempos de transporte, y permitirán la transitabilidad ininterrumpida de la vía durante todo el año. El proyecto también complementará la construcción de la Diagonal Jaime Mendoza, articulando un corredor neurálgico de integración nacional e internacional que posibilite una conexión directa entre Bolivia y Argentina y Paraguay. Aquí nuevamente observamos el concepto de corredores binacionales y trinacionales.

El ferrocarril tampoco es la excepción. La mayoría de los países de la región sudamericana está retomando sus corredores ferroviarios. Con el apoyo de organismos multilaterales de financiamiento se ejecutan obras en favor de un servicio más accesible para el transporte de cargas y pasajeros y mucho más amigable con el medio ambiente.

Obviamente esta tarea no es fácil, ya que con tantos años de abandono, se requiere recuperar la cultura de uso del ferrocarril -ya que al menos dos generaciones perdieron de vista este concepto. Para el transporte de carga, se requiere invertir en la compra de material rodante y en un plan de rehabilitación de locomotoras y vagones, así como la incorporación de tecnologías para planificación y control, entre otros aspectos.

Además, complementaria- mente se deben acondicionar talleres, remesas y estaciones de ferrocarril. Paralelamente se debe desarrollar un plan de fortalecimiento institucional. Esto es un común denominador en los países de la región del Cono Sur.

LOS “CORREDORES DE CARGAS” Y SU INFRAESTRUCTURA COMPLEMENTARIA

En la región sudamericana (y en toda Latinoamérica) se requiere, de manera urgente, una planificación estratégica del sector transporte e infraestructura, con una amplia y definitiva participación de los sectores público y privado; porque en definitiva, esta planificación debe derivar en “Política Pública”.

El sistema de infraestructura de transporte de cargas debe apuntar a consolidar y fortalecer el proceso de integración regional; integración que debe incluir los bloques de comercios y acuerdos bilaterales; debe incentivar el desarrollo de los bloques de integración subnacionales (los interiores en los países); debe fomentar el desarrollo económico regional y territorial sobre la base de Ejes y Corredores Multimodales que constituyan una “red de transporte integrada”, con elevados niveles de articulación.

Imperiosamente se deben contemplar los conceptos de multimodalidad, con un enfoque enfático en disminuir las relaciones espacio-tiempo y costo. La reducción de los costos de transporte debe transformarse en una verdadera política de Estado y un objetivo esencial para el desarrollo económico en cada país.

En las naciones que integran la región sudamericana se requiere impulsar un re-equilibrio territorial, una reducción de la desproporcionada centralidad y concentración en sus áreas metropolitanas de grandes ciudades. Los países limítrofes entre sí, deben reforzar la permeabilidad de las fronteras, tanto como propiciar el desarrollo y utilización de modos que, ante una demanda específica, optimicen los costos de fletes y logística, en general.

¿SON LAS ZONAS FRANCAS UNA ALTERNATIVA PARA LOGRAR LO MENCIONADO?

Sí, se les puede considerar parte de la infraestructura complementaria para los Corredores de Cargas. Veámoslo desde el punto de vista de uno de los potenciales Corre- dores Binacionales, como el que se encuentra dentro del “Eje del Sur”, denominado “Corredor Bioceánico Trasandino del Sur-Ruta Lógica”, según el IIRSA (Infraestructura de Integración Regional Sudamericana).

Este corredor de cargas ofrece servicios multimodales (marítimo, ferroviario, vial y aéreo), en casi todo el trayecto binacional; la excepción es sólo un tramo que requiere recuperar la línea férrea; pero, posee un atrayente agregado, único entre todos los corredores binacionales de cargas, y es que su trayecto está integrado por Zonas Francas.

Una sobre el Atlántico y otra al extremo de su recorrido dentro del mismo territorio argentino, distantes a 820 kilómetros entre sí y situadas sobre el mismo corredor de cargas. Ante ello, se avanzan en otras necesarias obras complementarias, las que hacen armonizar el comercio internacional y tránsito a través de él. Se deben consideran otras dos Zonas Francas lindantes, fuera del corredor mencionado, pero con cierta cercanía y comunicación directa, lo que permite agigantar sus posibilidades logísticas.

¿CÓMO SE POTENCIA LA UTILIZACIÓN DE LOS BENEFICIOS DE LOS SITIOS FRANCOS DENTRO DE ESTE EJE?

Con un proyecto de desarrollo denominado “Integración empresarial por los Corredores Bioceánicos ®”, se permite abordar emprendimientos y acciones con cada una de las ciudades que integran el corredor, en cada uno de los países; las que permiten mejorar el estándar de vida de las mismas, y por ende, potenciar el funcionamiento de sus pares.

Los sitios francos vinculados brindan sus servicios para los que fueron creados, mientras que también se nutren de polos de desarrollo multimodales que se crean en sitios estratégicos a lo largo del corredor de cargas.

Ello le permite a las diversas regiones productivas articular sus materias primas con el fin de armonizar las cargas a la hora de su instalación en las zonas francas o zonas de actividades logísticas. Pero también se proyecta para los futuros grandes emprendimientos que se encuentran sobre el corredor de cargas o en sus cercanías, por mencionar solo dos de ellos: el mega yacimiento de potasio y una de las tres reservas más importantes en el mundo de gas esquito.

También se planifican otras obras de infraestructuras como: una nueva plataforma logística sobre el Pacífico, más directa y en ayuda a diversificar las aglomeradas plataformas existentes en la costa de Chile en la Región del Bio Bio; aduanas doble cabecera; ampliación de infraestructura vial y ferroviaria; y mejora de pistas aéreas e incorporación de líneas, entre otras.

Por lo tanto, si se piensa en movilizar cargas para y por cada uno de los emprendimientos que mencionamos, si los sitios de cargas se encuentran a lo largo y a lo ancho de ambos océanos, y si la intención es la relación tiempo-costo, las zonas francas cumplen y cumplirán un cometido más que importante.

Claro está, éstas deben poner a consideración todo su potencial, incluyendo la aplicación de otorgar las subzonas en los sitios estratégicos para un correcto funcionamiento, ya que por sí mismas no podrán acaparar la gran y variada producción existente en el “Eje del Sur”.

Artículo escrito por: Ricardo Ernesto Partal Silva es Presidente de la Organización Mundial de Ciudades y Plataformas Logísticas (OMCPL), Secretario del Centro Profesional de Actividades Logísticas de Argentina (CEPAL), Director Ejecutivo y autor de Integración Empresarial por Corredores Bioceánicos. Se le puede localizar en rutalogica@gmail.com

Tags

PARTICIPA CON NOSOTROS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *