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PANEL DE DISCUSIÓN

  • 2010 desde la Óptica de los Expertos

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    Evaluar lo mejor y lo peor del año siempre es un buen ejercicio para medirnos y poner en perspectiva los proyectos venideros, por ello, Inbound Logistics México convocó a expertos y líderes en la cadena de suministro, para recoger sus valiosas impresiones, así como los aspectos importantes a considerar para enfrentar el 2011.

    Participantes:

    • Isaac Franklin U.AMTI / PresidenteDirector General de Ferrocarril y Terminal del Valle de México
    • Magda Y. Contreras C.AMT / Directora General
    • Oliverio Cruz M.UNIV. ANÁHUAC / Catedrático AdscritoConsultor en Logística y Cadena de Suministro
    • Emmanuel Romero G.ANTP / Coordinador de Logística y Distribución
    • Erik MarkesetCSCMP México / Miembro de la mesa directivaConsultor en soluciones en Tecnología y Logística
    • Manuel del Moral DávilaUNIV. IBEROAMERICANA / Catedrático AdscritoConsultor en Logística, Tráfico y Transportación
    • INBOUND LOGISTICS MÉXICO: Guillermo Almazo / Publisher, Carlos Caicedo / Director Comercial y Adriana Leal / Editora

    ¿Cómo evolucionó 2010 en materia logística?

    Dichosamente podemos dar cuenta de un año mucho mejor que su antecesor, pese a que todavía muchas empresas y sectores siguen paliando las consecuencias del impacto postcrisis. Sin embargo, no podemos dejar de destacar –no sin gratitud y humildad- cuán afortunado ha sido el sector logístico a lo largo de esta experiencia, comparado con otros sectores, donde los embates económicos hicieron estragos. Sin duda, la obligada necesidad del sector manufacturero por optimizar costos, hizo que muchas empresas, sobretodo medianas, consideraran opciones logísticas  anteriormente no probadas, tales como la subcontratación de 3PLs o la transportación intermodal, por ejemplo.

    “En el sector intermodal, este 2010 experimentamos un crecimiento importante tanto en importación como en exportación, con respecto a lo que tuvimos en 2009. Ciertamente no esperábamos este crecimiento, a pesar de que fuimos optimistas al iniciar el año. En la Terminal Ferroviaria del Valle de México, en el área intermodal, tuvimos un crecimiento del 40 por ciento con respecto a 2009, y el 20 por ciento con respecto a 2008, que fue nuestro año récord.

    Pese a los conflictos económicos y los embates de la naturaleza, este año hubo muy buenas cosechas, que se tradujeron en mayor movimiento de granos y azúcar, por ejemplo”, señaló Isaac Franklin. “Los puertos reportaron movimientos históricos de TEUs, que también beneficiaron al sector ferroviario. En general, la industria experimentó crecimientos importantes que se vieron proyectados en la transportación, aun cuando los tráficos varían de sector a sector. Sin duda, las perspectivas para 2011 son muy positivas.” “El autotransporte también mejoró sus números con respecto al 2009, el cual fue un año en extremo difícil para el sector”, agregó Emmanuel Romero.

    “Sin embargo, no podemos dejar de lamentar cuánto dañaron los huracanes la infraestructura carretera del país”. Pero si bien el sector transportista es el catalizador por excelencia del sector logístico para apreciar crecimientos y afectaciones, el sector tecnológico es el que mejor  proyecta el nivel de madurez que respecto a la competitividad vamos teniendo. “En el ámbito de la tecnología vi cambios relevantes, porque aun cuando en México seguimos rezagados en materia tecnológica con respecto a Brasil y otros países sudamericanos, donde hay una mayor adopción de ésta, cada vez hay mayor demanda de sistemas, así como mayor conciencia sobre lo determinante que resulta para ser competitivos”, puntualizó Erik Markeset.

    “No obstante ello, un fenómeno curioso empezó a emerger este 2010, el cual se está traduciendo en tendencia digna de toda atención. Me refiero a la adopción de aplicaciones por Internet, circunstancia que se ha facilitado, dada la ampliación de capacidad del ancho de banda que está habiendo en México. Veremos en 2011 cómo evoluciona o se redirecciona hacia la compra de licencias y servidores, así como la configuración de aplicaciones respecto a las necesidades de cada empresa.

    ”Sin embargo, no obstante el crecimiento experimentado a lo largo del 2010 en el sector logístico, seguimos pulsando áreas de oportunidad importantes, donde alarmas sonoras se encienden, además del tema de la seguridad, el cual seguirá siendo a lo largo del próximo año el gran pendiente nacional. En opinión de los expertos panelistas, son la infraestructura y la normatividad los temas destacados por focos rojos.

    “El tema de infraestructura, me parece un punto crítico. No habrá competitividad en materia logística, si no tenemos infraestructura suficiente y adecuada”, enfatizó Manuel Del Moral. “¿Qué fue primero? ¿La incompetitividad del país o la carencia de infraestructura? De los 360 mil kilómetros de carreteras que existen en el país, la logística sólo puede hacer uso de 19 mil, con la consabida problemática que generan los pavimentos en mal estado y los altos costos del peaje. Si hablamos del ferrocarril, pese a los esfuerzos loables de las ferroviarias, es de lamentarse la poca participación del gobierno, dada la gran cantidad de inversión que aún requiere la infraestructura en este sector.

    Si hablamos de puertos, la infraestructura está prácticamente abandonada, fuera de los dos o tres puertos estrellas del país. Sin duda, esta falta de infraestructura adecuada hace que nuestros servicios y productos sean más caros que en otros países, debido a los costos logísticos, lo cual es muy preocupante. Difícil es entender que las únicas obras que se desarrollaron este año hayan sido la integración de la carretera Durango-Mazatlán y el Arco Norte.

    Si bien hay grandes esfuerzos en cuestiones de tecnología, comercio electrónico, e intermodalismo, sin infraestructura seguiremos atorados en materia de competitividad. ”Y es que, tal como lo comentara Guillermo Almazo en la mesa, el mundo está girando a una velocidad vertiginosa, mientras que México camina a otra menos revolucionada. Parecen las empresas mucho más activas que los gobiernos. En últimos tiempos, son ellas las que están teniendo iniciativas y las que van destrabando los nudos, desde sus cámaras y asociaciones.

    Pero, no contar con una participación más proactiva del gobierno pudiera hacernos perder oportunidades globales, pese al crecimiento que manifiesta el consumo y el interés por la marca “México”. ¿Qué hacer al respecto? “Vale la pena analizar qué ha ido sucediendo”, interpuso Isaac Franklin. “A raíz de que se privatizó el transporte ferroviario hace 13 años, alrededor del 12 por ciento de la carga se movía por ferrocarril, hoy estamos hablando de un 24-26 por ciento, con un incremento considerable en el nivel de servicios.

    Ciertamente, Nacionales de México dejó una buena infraestructura que cumplía con los estándares  que en aquella época eran requeridos, pero entonces había trenes de 1.5 km de largo, había laderos de 1.5 km cada diez, mientras que hoy los trenes pueden tener hasta 3 kilómetros de largo, significando que simultáneamente al recorrido de los trenes hay que hacer una ampliación de laderos para permitirle el paso y no congestionar las vías.

    Hoy hay que hacer más terminales e invertir más en cruceros, y aunque si bien el gobierno sí apoya en esquemas de inversión cuatripartita en obras de convivencia urbana, al final es el concesionario el que tiene que malabarear entre la construcción de infraestructura y el crecimiento de los tráficos. Sin embargo, no podemos dejar de poner en perspectiva que, pese a esta titánica tarea, las ferroviarias han ido creciendo y respondiendo a las demandas de los usuarios.

    No obstante ello, justo es reconocer que en materia doméstica nos ha faltado visión y hemos permitido un malsano amarre de navajas entre el ferrocarril y el autotransporte, cuando ambos son complementarios. En la medida en que aumentemos el uso del ferrocarril para la transportación doméstica, también contribuiremos al mantenimiento de las carreteras, pues habrá menos camiones circulando”, agregó.

    Con la misma intención de analizar lo que ha venido sucediendo con la infraestructura del país, vale la pena observar el tema portuario, donde a partir del desarrollo de las figuras de administración compartida entre iniciativa privada y gobierno, este último se ha desentendido en el 95 por ciento de los puertos, mientras que las inversiones privadas se han concentrado prácticamente en Manzanillo y Lázaro Cárdenas por ser los puertos más rentables. Sin embargo, perdemos de perspectiva el potencial que nuestra configuración geográfica nos provee.

    “Los 6 millones de TEUs, que apenas se mueven en los puertos mexicanos, no sólo proyectan un problema asociado a la infraestructura, sino también a la pobreza en el mercado interno. Estos dos temas hacen que la administración de los puertos se haga muy compleja”, comenta al respecto Manuel Del Moral. “México, con los kilómetros de litoral que tenemos, podría ser un país de navegantes, y la realidad es que no; apenas movemos el 6 por ciento de la carga nacional vía marítima, lo cual es muy poquito. Sin duda, estamos desperdiciando el potencial que tenemos en puertos. Los esfuerzos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas no son suficientes. Tenemos que promover el cabotaje y la creación de una marina mercante.”

    Para darnos una idea del potencial que perdemos, Isaac Franklin agregó: “Tan solo la terminal de Long Beach mueve lo que todo México”. Ellos mueven alrededor de 14 millones de TEUs en un año, lo cual quizá nos dé una idea de hacia dónde debemos crecer. Pero claro, si no aparejamos el crecimiento de los puertos con una infraestructura que nos permita transportar las mercancías dentro del territorio nacional, quedamos otra vez cercados por la incompetencia.

    ”Sin embargo, es necesario poner en la balanza la evolución competitiva de México, tal como lo sugiriera Magda Contreras en la mesa, pues si bien la competitividad depende en gran medida de la infraestructura, también los procesos juegan un papel muy importante. “¿De qué nos serviría un puerto con la mejor infraestructura, si los procesos no son los correctos? Quizá lo que nos falte sea difundir lo bueno que sí tenemos”, señaló la directora de AMTI.

    “Con base en la experiencia vivida en la Asociación, vemos que, efectivamente, la autoridad se quedó rezagada y quienes están empujando el desarrollo son los empresarios. Sin embargo, a diferencia de otros tiempos, sí hay una intención de aprendizaje y apertura de parte de algunos funcionarios de SE y SCT, aunque ciertamente esta última tiene una posición más complicada, dadas las regulaciones que debe extender. Ambas instancias están trabajando en proyectos de ordenamiento logístico, algunos relacionados con la infraestructura, otros con los procesos, y otros más con la profesionalización del sector logístico; todos necesarios para la alineación competitiva que requerimos en México.

    Proyectos como el dirigido por el Dr. De Buen, con el cual se pretende ordenar el desarrollo de infraestructura logística en las diferentes regiones del país, en función de su vocación, es un buen ejemplo de estos. Asimismo, SE, desde el liderazgo de Lorenza Martínez y bajo la dirección de Rodolfo Hernández, está trabajando la parte blanda de la logística, tratando de ordenar el desarrollo, la simplificación de procesos y la certificación de profesionales bajo el paraguas de la Agenda de Competitividad Logística.” Pero si bien es importante señalar el progreso que en ese sentido hemos tenido, también es necesario considerar el factor tiempo que no perdona, y es que tal como lo señalara Isaac Franklin, el mundo cambia más rápido que la legislación.

    El tiempo que se lleva cabildear una iniciativa y conciliar los intereses involucrados  a veces resulta demasiado para la premura con la que se requiere la ley, la norma o el ordenamiento. “A través del acercamiento que tengo con autoridades tanto de SE como de SCT, me consta que sí se está trabajando por aplicar leyes y regular normatividad; sí hay mayor  conciencia y  mayor conocimiento de parte del gobierno; pero no podemos perder de vista que al final somos un país de intereses, todos queremos ser competitivos mientras no nos toquen nuestro monopolio, nuestro sector o nuestra empresa”, agregó el presidente de AMTI.

    Sin duda, las brechas entre las necesidades y las respuestas son muy grandes, como lo puntualizara Manuel Del Moral. No acabamos de resolver algunos asuntos, cuando el  mundo en movimiento nos arroja otros, como es el caso de la sustentabilidad. “Todavía no logramos que la norma de pesos y medidas se cumpla, cuando la necesidad de reducir los bonos de carbono nos obliga a tomar medidas como la consolidación del transporte, y por consiguiente, a subir el peso de los camiones, con la consecuente afectación a la carpeta asfáltica de nuestras carreteras”, señaló el catedrático.

    Por su parte, Emmanuel Romero opinó que uno de los grandes problemas que abre aún más las brechas es la rotación de funcionarios cada sexenio, con lo que se pierde continuidad y tiempo; pero, de manera unánime, todos los participantes opinaron que la educación es el mayor de todos. Si nos preguntásemos qué hacen bien países como Brasil o Chile que México no está haciendo, invariablemente caeríamos en el tema educativo, como promotor de ideologías progresistas o anquilosantes.

    “Brasil tiene una gestión y carga arancelaria mucho más pesada que la existente en México; sin embargo, los brasileños sienten un orgullo tan grande por su país, que les convierte en una cultura de imperio, no de conquistados, y eso impacta necesariamente en su eficiencia y relaciones con el resto del mundo”, comentó Erik Markeset.“Además,la producción científica y el conocimiento asociado a la logística que tiene Brasil rebasa diez veces su población.

    Tienen mucho más gente trabajando, sus universidades están acogiendo a muchos jóvenes, y su captación de profesores de tiempo completo también es muy amplia. Sin duda, su densidad poblacional juega un papel importante”, agregó Oliverio Cruz. “También es importante destacar que en cuanto a formación de ejecutivos en logística, Brasil ha demostrado mayor y mejor visión que México. La profesionalización del sector es un tema al que todas las universidades mexicanas tenemos que apostarle, creando programas que resuelvan problemas reales y donde también se involucren el gobierno y las empresas, las cuales se quejan de la calidad pero no abren sus puertas para las prácticas profesionales. La gente tiene que formarse en el campo”, añadió Manuel Del Moral.

    En la recta final del panel y rescatando un espíritu optimista, los expertos participantes puntualizaron los aciertos del año en materia logística, destacando entre ellos una sensible mejoría en la profesionalización del sector, tras apreciar un incremento en la búsqueda de conocimiento y actualización que logísticos de diferentes sectores están realizando.

    Asimismo, consideraron que el modelo económico del país ha mejorado respecto a otros años, percibiendo un tránsito paulatino pero consistente, de un Estado autoritario y controlador, a uno incluyente que escucha y considera al mercado.

    Aun cuando todavía no vemos resultados contundentes en los proyectos de SE y SCT, los participantes consideraron positivo el hecho de que se persista en el logro de los objetivos, acercándose cada día más a ellos. Sin duda, hay una mayor conciencia tanto en gobiernos, como en empresas, academia y mercados; y aun cuando embates económicos y climáticos nos golpean año tras año, México sigue en la lucha por incrementar su nivel competitivo, despertando el interés de inversiones extranjeras.

    Quizá valga la pena reparar en ello, para tomar aliento y permitir que un espíritu entusiasta nos invada para no detener nuestro impulso e  iniciar un 2011 con determinación y esperanzas.

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