Por Karen Kroll
La resiliencia es la nueva eficiencia. A medida que la automatización impacta cada proceso de la cadena de suministro —desde el picking hasta la entrega de última milla—, las soluciones preparadas para el futuro requieren datos limpios, una visión integral y una sólida arquitectura de software capaz de resistir cualquier disrupción.
La automatización figura entre las 10 principales tendencias de la cadena de suministro para 2026, de acuerdo con la Association for Supply Chain Management. Una de las principales razones es la búsqueda constante de resiliencia.
“La automatización ya no se trata únicamente de impulsar eficiencia. Se trata de construir una cadena de suministro más resiliente y escalable”, afirma Chris Musson, director de consultoría de soluciones en Dematic.
En un entorno marcado por disrupciones constantes, las soluciones flexibles de automatización —capaces de adaptarse conforme evolucionan las necesidades operativas— se han vuelto fundamentales.
La velocidad también se ha convertido en un factor crítico. Los pedidos, especialmente en ecommerce, deben procesarse cada vez más rápido; en algunos casos, en cuestión de horas. Cumplir con estos tiempos únicamente con personal operativo resulta cada vez más difícil, sin importar la capacidad o el compromiso del equipo.
Los desafíos laborales también están acelerando la adopción de automatización. Durante la pandemia, muchas empresas descubrieron que no podían escalar ni retener la fuerza laboral necesaria, por lo que comenzaron a implementar tecnologías automatizadas.
La automatización en supply chain está evolucionando. Ya no se limita a resolver problemas aislados, como cuellos de botella en capacidad o productividad. Ahora, más organizaciones analizan cómo distintas soluciones pueden integrarse para fortalecer la resiliencia, la flexibilidad y la eficiencia operativa.
La necesidad de flexibilidad también influye en el tipo de tecnología seleccionada. Ante una demanda impredecible, las compañías están optando por sistemas configurables, escalables y adaptables.
Con el crecimiento del ecommerce, la complejidad operativa también ha aumentado. Las unidades de manejo más pequeñas —como piezas individuales y cajas— requieren hardware y software más sofisticados para gestionar procesos logísticos cada vez más detallados.
Las soluciones también están aprovechando mejor el espacio vertical de los almacenes, además de la expansión horizontal. Esto resulta especialmente relevante en centros de micro-fulfillment y ubicaciones urbanas donde el espacio disponible es limitado.
Además, las implementaciones en instalaciones existentes —brownfield— están superando a los nuevos desarrollos desde cero. Esto obliga a que las soluciones de automatización funcionen dentro de infraestructuras que ya se encuentran operando.
Putaway y Picking
Los sistemas goods-to-person, los robots móviles autónomos (AMRs) y los vehículos guiados autónomos (AGVs) pueden generar un valor significativo en procesos de acomodo y surtido. Al reducir el tiempo que los trabajadores dedican a desplazarse, el personal puede concentrarse en tareas específicas como picking o putaway.
La inteligencia artificial agéntica hace referencia a sistemas capaces de tomar decisiones y operar de forma autónoma. En logística, estas soluciones pueden automatizar tareas tanto analíticas como transaccionales.
Por ejemplo, en la captura de pedidos, agentes de IA pueden recibir órdenes desde múltiples canales, validar datos, revisar crédito e inventario y crear o actualizar pedidos dentro de sistemas operativos como un WMS, sin necesidad de intervención manual.

Capas de orquestación
Las plataformas de orquestación de almacenes sintetizan datos provenientes de múltiples fuentes —como WMS e inventarios— para crear planes operativos optimizados.
Si llega una orden urgente no programada, el sistema puede ayudar a determinar cuántos colaboradores deben reasignarse y cómo evitar impactos en otros procesos. Una sola decisión puede involucrar decenas de variables interconectadas.
La tecnología está transformando la visibilidad de los inventarios. Robots móviles autónomos pueden recorrer almacenes, capturar imágenes y leer códigos de barras para reducir la necesidad de realizar conteos cíclicos.
Los AMRs y AGVs también pueden mover mercancía dentro de los almacenes sin requerir rutas fijas, lo que los convierte en soluciones ideales para operaciones con cambios constantes de volumen, layout o flujo de trabajo.
Empaque
La automatización del empaque continuará creciendo conforme aumenten los costos de paquetería y el nivel de escrutinio sobre el tamaño de los envíos.
El right-sizing tridimensional se está convirtiendo en un elemento clave: no todas las máquinas ajustan el empaque en tres dimensiones, y aquellas que sí lo hacen suelen requerir mayor inversión y espacio. Por ello, el proceso debe diseñarse para mantener estos equipos operando a máxima capacidad.
Gemelos Digitales
Los gemelos digitales —representaciones virtuales de procesos o sistemas— están evolucionando de herramientas de simulación a plataformas de apoyo para la toma de decisiones.
Con inteligencia artificial integrada, pueden simular escenarios, evaluar alternativas —como redireccionar envíos o modificar ubicaciones de abastecimiento— y recomendar la mejor acción con base en criterios como costo, servicio u operación.
Automatización en acción
Lob.com, plataforma de automatización de correo directo para más de 12,000 marcas, utiliza un motor de decisión impulsado por inteligencia artificial para evaluar capacidad, costo, ubicación y nivel de servicio de sus socios de impresión.
El sistema optimiza rutas para equilibrar velocidad, confiabilidad y margen, convirtiendo su red de impresión en un ecosistema autooptimizado y no en una tabla estática de rutas.
Logística y transporte
Fuera del almacén, la tecnología también está agilizando las operaciones logísticas. Circle Logistics, por ejemplo, utiliza un sistema automatizado para evaluar nuevos transportistas, revisando equipo, seguros y otros requisitos operativos.
La empresa también está probando programas de inteligencia artificial para rastrear paquetes y gestionar excepciones, escalando únicamente los casos fuera de lo normal para intervención humana.
Una visión realista
Aunque la automatización puede mejorar múltiples procesos, todavía existen retos importantes. Muchas soluciones son relativamente nuevas y no todos los proveedores sobrevivirán en el mercado. Elegir al socio tecnológico correcto será un factor clave.
Otro desafío es la convivencia entre procesos manuales y automatizados. Las “costuras” entre ambos modelos pueden generar fricciones operativas si no están correctamente orquestadas.
Además, no todos los procesos son fáciles de automatizar. La descarga de mercancía, por ejemplo, continúa siendo compleja porque los productos pueden moverse durante el tránsito o llegar en configuraciones inesperadas.
La automatización funciona mejor en entornos controlados y consistentes. En operaciones con alta variabilidad, el criterio humano sigue siendo indispensable.
Incluso con una mayor integración tecnológica, la interacción humana continúa siendo crítica. En logística, por ejemplo, una persona puede ayudar a un transportista a corregir requisitos para convertirse en un socio calificado. Difícilmente un software puede construir ese tipo de relación.
La automatización no reemplaza la estrategia: la habilita. Para construir cadenas de suministro resilientes, las empresas deben combinar datos limpios, software robusto, integración operativa y talento preparado.
El futuro no será completamente automatizado ni completamente manual. Será una combinación inteligente entre tecnología, criterio humano y capacidad de adaptación.

Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a las organizaciones de cadena de suministro a obtener mayor valor de sus soluciones de automatización.
La automatización suele presentarse como un reemplazo de la mano de obra humana, pero la realidad es más compleja: es un poderoso complemento. A medida que los robots móviles autónomos (AMRs) se encargan de los recorridos en procesos de putaway y picking, y los sistemas de IA agéntica gestionan tareas transaccionales rutinarias, la naturaleza del trabajo humano cambia de manera fundamental. La clave para construir una cadena de suministro resiliente no es únicamente instalar tecnología, sino reentrenar a las personas que la operan.
La fuerza laboral del futuro necesita evolucionar de operadores manuales a supervisores de automatización y analistas de datos. Entre las nuevas habilidades críticas destacan:
En última instancia, el objetivo es aprovechar las fortalezas únicas de ambos. La tecnología se encarga de las tareas repetitivas e intensivas en datos, liberando a los colaboradores para concentrarse en la resolución de problemas, las decisiones estratégicas y las relaciones humanas esenciales que mantienen unida a la cadena de suministro.
Sabrá que la transición está funcionando cuando, como sugiere Holst, “su personal exija conservar la nueva tecnología” porque realmente mejora su eficiencia.
Este es un texto de la edición 178 de la revista Inbound Logistics LATAM, descárgala AQUÍ.
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