Por: *Isela Carmona
La Universidad de Warwick en Inglaterra cuenta en su programa de Historia con una materia denominada “Narcos: una historia global del narcotráfico”, y como introducción a esta asignatura en su ciclo precisan: hoy en día las drogas son noticia casi siempre.
Los nuevos narcóticos sintéticos, como el fentanilo, han diezmado la población de adictos en Estados Unidos, cobrándose la vida de más de 100.000 personas al año. En el sur, la guerra contra las drogas ha causado estragos similares. Desde que el presidente mexicano Felipe Calderón declaró la guerra contra las drogas en 2006, se han registrado más de 360.000 homicidios relacionados con el narcotráfico y 110.000 personas han desaparecido. Sin embargo, el comercio ilícito, en particular el de drogas, ha afectado a nuestras sociedades y economías durante siglos. Es casi tan antiguo como la humanidad. De hecho, en el relato bíblico de nuestros orígenes, nuestra difícil situación comenzó con el tráfico ilegal de manzanas.
Comenzaremos con la historia del primer cártel del mundo, la Compañía Británica de las Indias Orientales, que vendía opio a los chinos a cambio de acceso a sedas y cerámica. Recorreremos la era experimental de finales del siglo XIX, cuando médicos, farmacéuticos, artistas y curanderos consumían, inyectaban y debatían los efectos de una gran variedad de nuevos fármacos, como la cocaína y la heroína.
Nos centraremos en el siglo XX, cuando las políticas estadounidenses, junto con otros prejuicios nacionales, dieron origen al moderno régimen de prohibición.
También analizaremos los efectos en la adicción, en la población carcelaria y en la creación de complejos grupos delictivos organizados. Más allá de estas cuestiones específicas sobre las drogas, también examinaremos los vínculos entre los narcóticos y fenómenos políticos más amplios, como el imperialismo, la guerra, el crimen organizado, las operaciones encubiertas del gobierno, la globalización y el capitalismo corporativo.
Interesante la visión holística de Warwick, que dicho sea de paso es uno de los centros de investigación y formación más importantes no sólo de Gran Bretaña sino a nivel mundial en algunas de sus categorías, una excelente analogía conectar la historia del narcotráfico con la caída del Edén y de muchas grandes culturas de los anales de las escrituras buscando el trasfondo en un programa multidisciplinario casi llevado al extremo de una ciencia exacta, Warwick busca una conclusión necesaria a partir de premisas o leyes dadas, garantizando que si las premisas son verdaderas, la conclusión será lógicamente verdadera.
Del lado de la ilicitud y con cifras aún no contabilizadas con certeza, el narcotráfico global mueve entre 426,000 y 652,000 millones de dólares anuales, actúa como un motor multicrimen que impulsa una amplia red de delitos para sostener sus operaciones, diversificar ingresos, expandir su control territorial y lavar sus ganancias, infiltrando y contaminando prácticamente todas las actividades económicas y ámbitos de la vida cotidiana.
Los delitos derivados de esta actividad se clasifican en subyacentes (base del lavado de activos), actos delictivos primarios que generan los fondos ilegales y que requieren de un blanqueo de capitales posterior cuya base parte de sus dos delitos primarios el tráfico de drogas y el lavado de dinero, así como de delitos conexos (asociados y facilitadores) paralelos o derivados que las organizaciones criminales cometen para ejecutar el narcotráfico y proteger sus mercados: corrupción, tráfico de armas, extorsión, secuestro y desaparición forzada, trata de personas, evasión fiscal, entre otros. Para ello se valen de actividades económicas o vulnerables al lavado como son el sector inmobiliario, automotriz, joyas y metales, obras de arte, juegos y apuestas y profesionales como contadores, notarios, fedatarios y agentes aduanales, entre otros.
Con el objetivo de reequilibrar la balanza comercial durante el siglo XIX, el Imperio Británico a través de la Compañía Británica de las Indias Orientales introducía opio de contrabando en China como moneda de cambio para intercambiarlo por seda y cerámica, derivando un conflicto geopolítico conocido como “Guerras del Opio”. El modelo económico basado en: la producción masiva de opio a bajo costo en la India (entonces colonia británica); la generación de codependencia o adicción; su contrabando sistemático; su legalización vs impunidad en uno u otro territorios, revertir la carga de la prueba y delito al intermediario y no al dueño del proceso y, el uso de su superioridad militar para forzar la apertura de los mercados chinos, sigue replicándose mundialmente por lo que históricamente se atribuye a este modelo, empresa y nación la denominación del primer gran “cártel” moderno.
La importancia de su evolución farmacéutica: El opio es considerado el medicamento más antiguo de la humanidad, su valor fue incalculable debido a su alta demanda por sus poderosas propiedades analgésicas, sedantes y anestésicas, su uso tiene antecedentes ancestrales en tablillas sumerias del siglo III a.c. y en los cilindros babilónicos más antiguos. Su empleo médico se remonta quizá al antiguo Egipto, los médicos griegos incluyendo Galeno se volvieron expertos en crear antídotos para el envenenamiento, llegó a procesarse más de mil recetas con opio y prácticamente todos los emperadores romanos los usaban a diario, además de su uso en terapia agónica y como eutanásico. Aunque el aislamiento de la morfina derivada del opio fue logrado primero por químicos alemanes, el método británico fue clave para su comercialización a gran escala a partir de 1832. Esto fue crucial para abastecer a la profesión médica, aunque su uso como estupefaciente recreativo siempre estuvo presente por sus efectos eufóricos y alucinógenos, la ciencia descubrió que sus derivados son indispensables para el control del dolor intenso, dando origen a la familia de los fármacos opioides que durante la Segunda Guerra Mundial aseguraba el suministro de analgésicos sin depender de las importaciones de opio crudo del extranjero.
Hoy en día la oferta tan sólo de opioides de uso común farmacéutico para mitigar principalmente el dolor en el ser humano es muy diversificado, los principales se resumen en:
Derivado de la demanda en su uso farmacéutico, los opioides son un mercado muy atractivo, consolidado y en constante crecimiento, los principales laboratorios que fabrican y procesan fármacos opioides (analgésicos y tratamientos de adicción) incluyen firmas del “big pharma”como Johnson & Johnson y Pfizer con una división especializada, además de Teva Pharmaceutical Industries y AbbVie.
Un análisis del mercado de “Mordo Intelligence” indica que en 2025 se generaron USD 24.84 billones en ingresos y pronostica un crecimiento del 3.75% para 2030. La demanda está anclada en entornos quirúrgicos, oncológicos y de dolor crónico severo. Por tipo de aplicación, el manejo del dolor representa una participación dominante con el 72.61% y por canal de distribución los hospitales mantuvieron el 55.51% de participación en su demanda. El mayor mercado de consumo de opiodes farmacéuticos es América del Norte, independientemente de los antecedentes, predisposición o tendencias por diversos factores.
Finalmente, la declaración de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en la edición 2025 de su “Informe Mundial sobre las Drogas”, concluye que “El problema mundial de las drogas alcanza niveles históricos: impactos en la salud, la seguridad y el medioambiente…los grupos delictivos dedicados al tráfico de drogas continúan adaptándose, explotando las crisis y teniendo en la mira a las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad”; Sin embargo, en ese análisis existe un sesgo que no incluye la demanda lícita dentro de la oferta del mercado global, el paradigma se convierte en una paradoja, si reflexionamos los romanos catalogaban el consumo de opio dentro de uno que no generaba problemas de orden público o privado, los usuarios regulares de opio no se consideraban enfermos ni marginados sociales mucho menos delincuentes, la discusión entonces versa entre normalizar y legalizar o no una droga y sobre si acabaría o no con la demanda o con la oferta ilícitas, por lo que la incógnita es entre qué se debe identificar, atender, combatir y hacerlo de manera multidisciplinaria como Warwick ya lo hace preparando a los futuros profesionales.
En nuestra siguiente entrega, analizaremos la regulación sobre las operaciones con recursos de procedencia ilícita a mayor detalle, sus impactos en todas las industrias y actividades económicas en México y en Latinoamérica.
* Isela Carmona Cardoso es Licenciada en Administración Financiera, con más de 25 años de experiencia en banca de desarrollo, banca comercial y Sofomes, por lo que ha publicado artículos diversos en temas financieros, económicos y de administración pública y privada. Actualmente es consejera independiente en empresas y entidades financieras, y se le puede contactar vía Linkedin:
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