
En el marco de The Logistics World Summit & Expo 2026, las 9 asociaciones e instituciones líderes de la industria logística de México presentaron los resultados del Pulsómetro Logístico 2026 “Datos que Sí mueven”, el estudio más relevante del sector en el país.
Con esta entrega especial, denominada “Pulsómetro Logístico 2026: Edición Voces del Liderazgo Logístico”, el estudio evoluciona para ir más allá de la medición de indicadores logísticos tradicionales e incorpora una perspectiva distinta: interpretar la dirección hacia la que se está moviendo el sistema logístico mexicano.
Su propósito es ofrecer una lectura estratégica sobre el momento que vive la logística en México, capturar la visión de quienes hoy están tomando decisiones estratégicas en el ecosistema logístico mexicano y traducir estas perspectivas en señales claras que permitan anticipar la evolución del sector hacia el horizonte 2026–2030.
El análisis fue realizado a través de conversaciones con 45 CEOs, directores de cadena de suministro, operadores logísticos, agentes de carga, líderes de asociaciones empresariales, inversionistas, académicos y actores relevantes del sector público.
Con esta perspectiva integral del sector, fue posible identificar los principales retos, riesgos y oportunidades que enfrenta el sistema logístico del país en un entorno caracterizado por transformaciones geopolíticas, cambios regulatorios, avances tecnológicos y nuevas dinámicas en las cadenas globales de suministro.
Los encargados de brindar la información durante la conferencia de prensa fueron:
Hugo Ruiz, Presidente del Consejo Nacional de Logística y Cadena de Suministro (ConaLog)
Juan Carlos Molina, Director General de GS1 México
Juan Pablo Pacheco, Managing Director de HAF Logística Internacional
Sandra Aragonez, Senior Director de Alvarez & Marsal
Bernardo Flores, Director en la Práctica de Performance Improvement de Alvarez & Marsal
El análisis de las entrevistas realizadas permitió identificar 10 ejes estratégicos que reflejan cómo están interpretando los líderes del sector los cambios estructurales que enfrenta el país y las decisiones que comienzan a tomar las organizaciones para preparar sus cadenas de suministro frente a un entorno cada vez más complejo. Clasificados en 3 contextos, estos 10 puntos son:
La relocalización de operaciones manufactureras hacia México está generando nuevos flujos logísticos, nuevos corredores industriales y nuevas configuraciones de redes de distribución. Este fenómeno comienza a reconfigurar la demanda de infraestructura logística en regiones clave del país.
Cada vez más organizaciones están incorporando la logística dentro de las decisiones estratégicas del negocio, para convertirla en un factor clave en competitividad, resiliencia y crecimiento empresarial.
Las decisiones oportunas que se tomen en los próximos años —en infraestructura, talento, tecnología, seguridad y gobernanza logística— tanto por el sector privado como en el público, serán determinantes para definir si México logra consolidarse como uno de los principales hubs logísticos de Norteamérica.
El crecimiento acelerado de la actividad industrial y comercial está comenzando a presionar la capacidad de carreteras, puertos, ferrocarriles, parques industriales y nodos logísticos. La infraestructura será el principal factor que determinará la capacidad del país para capitalizar el nearshoring.
Las empresas enfrentan presiones crecientes derivadas de transporte, energía, seguridad, talento especializado y cumplimiento regulatorio. La presión en costos logísticos es una condición estructural del nuevo entorno operativo.
El robo al transporte de carga continúa siendo uno de los principales riesgos operativos para múltiples sectores productivos. Como resultado, muchas organizaciones están integrando la seguridad dentro del diseño de sus redes logísticas, estrategias de transporte y esquemas de monitoreo operativo.
La aceleración de la actividad industrial y logística está generando una demanda creciente de perfiles especializados en planeación de supply chain, analítica avanzada, operaciones logísticas complejas y diseño de redes de distribución. La disponibilidad de talento con estas capacidades se perfila como un factor crítico para escalar el sistema logístico del país.

Las empresas están incrementando la adopción de herramientas digitales como torres de control logístico, plataformas de visibilidad, analítica avanzada y automatización de operaciones. Sin embargo, muchas organizaciones aún enfrentan desafíos para traducir la inversión tecnológica en mejoras reales de productividad y toma de decisiones.
La creciente volatilidad geopolítica y económica está obligando a las empresas a repensar la forma en que planean sus inversiones en infraestructura logística. Las decisiones sobre centros de distribución, redes logísticas y activos estratégicos deberán evaluarse con una visión de largo plazo.
El fortalecimiento del sistema logístico requerirá una mayor coordinación entre empresas, operadores logísticos, asociaciones empresariales, academia y autoridades. La competitividad logística del país dependerá cada vez más de la capacidad de articulación del ecosistema en su conjunto.
A partir de las conversaciones con los líderes de la industria, se encontraron 5 macro-temas prioritarios:
Múltiples variables están impactando simultáneamente la operación de las cadenas de suministro. Entre los factores más mencionados destacan:
Este entorno está obligando a las organizaciones a replantear sus estrategias logísticas con un enfoque mucho más integrado entre eficiencia, resiliencia y capacidad de adaptación.
Los líderes entrevistados revelaron que muchas organizaciones están revisando decisiones clave relacionadas con:
El consenso general es que el diseño de red se convertirá en uno de los principales instrumentos estratégicos para enfrentar la volatilidad del entorno.
La seguridad en el transporte de carga aparece como uno de los temas más sensibles dentro de las entrevistas. El enfoque tradicional —basado únicamente en monitoreo o tecnología— resulta insuficiente.
Se plantea la necesidad de integrar la seguridad desde el diseño mismo de las redes logísticas, incorporando análisis de riesgo en rutas, nodos, horarios de operación y selección de socios logísticos.
La transformación digital sigue siendo una prioridad para muchas organizaciones. Sin embargo, las entrevistas reflejan un enfoque cada vez más disciplinado respecto a la adopción tecnológica. Los entrevistados coinciden en priorizar tecnologías que generen valor operativo claro, entre ellas:
También existe consenso en evitar inversiones impulsadas únicamente por tendencias tecnológicas sin una conexión clara con el modelo operativo.
El talento especializado se está convirtiendo en uno de los principales factores limitantes para escalar operaciones logísticas complejas. Las organizaciones comienzan a priorizar el desarrollo de capacidades en:
Además, varios líderes señalaron que temas como seguridad logística y resiliencia operativa están comenzando a escalar hacia niveles de Consejo Directivo y C-suite.
Las conversaciones con los actores líderes del ecosistema de cadena de suministro revelan un punto de coincidencia fundamental: la logística ha dejado de ser una función operativa para convertirse en una variable estratégica del negocio, que influye directamente en la competitividad de las empresas, en su capacidad de respuesta ante cambios en el mercado y en el posicionamiento de México dentro de las cadenas globales de valor.
Este cambio de rol ocurre en un momento particularmente relevante para el país. La reconfiguración de las cadenas de suministro globales, el fortalecimiento del comercio regional en Norteamérica, el crecimiento de la actividad manufacturera y el avance de procesos como el nearshoring están generando nuevas oportunidades para México, pero también están elevando la complejidad del sistema logístico.
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